ENCICLOPEDIA RRI. Residencias Banffy en Transilvania

enciclopedia rri. residencias banffy en transilvania Una de las familias nobles húngaras más antiguas de Transilvania, la familia Banffy, dejó una de las huellas patrimoniales residenciales más valiosas.

Una de las familias nobles húngaras más antiguas de Transilvania, la familia Banffy, dejó una de las huellas patrimoniales residenciales más valiosas. Numerosos castillos, solares y chalés, casi en toda Transilvania, construidos por los miembros de varios ramas de la familia Banffy a partir de los siglos XV-XVI, existen todavía y forman parte del patrimonio cultural rumano. Los arquitectos Dan-Ionuţ Julean y Dana Julean han inventariado y han descrito recientemente estas propiedades en la obra „Moştenirea familiei Banffy în Transilvania” (“La herencia de la familia Banffy en Transilvania”). Actualmente, la residencia Banffy más conocida es tal vez la de Bonţida, situada a una distancia de aproximadamente 30 kilómetros de Cluj-Napoca. El castillo de Bonţida era considerado el Versalles de Transilvania gracias a los elementos artísticos decorativos y de los muebles, pero también de los objetos de arte coleccionados por la familia Banffy durante los más de 500 años que vivieron de manera ininterrumpida en Bonţida, según ha explicado Ionuţ Julean:

 

 

“La familia Banffy empezó a vivir allí a partir del siglo XV. El castillo en su forma actual no existía entonces. Pasó por unas transformaciones, siendo la etapa más importante la del periodo barroco, de la segunda mitad del siglo XVIII. Pero los cambios importantes e interesantes para la historia de la arquitectura tuvieron lugar incluso en el siglo XIX, mediante las influencias del romanticismo. Se volvió a construir una entera parte, y fue transformada en aquella época, bajo la influencia romántica inglesa del parque británico y del culto de las ruinas. Desgraciadamente, casi todo se perdió durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los ejércitos fascistas se estaban retirando.”

 

En la localidad de Bonţida está también la aldea de Răscruci, donde hay otra residencia Banffy. En esta localidad, propiedad de la familia a partir del siglo XV, había un castillo renascentista a partir del siglo XVII, que parece que fue sustituido por uno barroco en el siguiente siglo. El edificio barroco se mantuvo hasta alrededor del año 1870, cuando pasó a ser propiedad del barón Adam Banffy, según ha afirmado también Ionuţ Julean:

 

“El castillo de Răscruci es una de las joyas neoclásicas eclécticas de Transilvania, obra casi en su totalidad del joven barón Adam Banffy quien, durante una vida bastante corta, consiguió crear un lugar que expresara también la emulación artística vibrante de los ámbitos aristocráticos de Transilvania en la segunda mitad del siglo XIX. Al heredar este dominio, él empezó a poner aquí en práctica su visión de una residencia moderna, con todos los elementos artísticos modernos en aquella época. Ofreció también su contribución personal, imaginando y trabajando con sus propias manos todos los elementos decorativos, sólo con la ayuda de dos maestros a los que implicó personalmente en esto. Hubo principalmente dos carpinteros: uno húngaro y uno rumano. Mediante una serie de ampliaciones y extensiones, se creó un castillo único en Transilvania. Las obras de Răscruci comenzaron en 1875, y la arquitectura mezcla el estilo del neorenacimiento alemán con unos elementos levemente fantásticos, derivados de los temas heráldicos, especialmente el blasón de la familia Banffy en el que estaba representado un grifón coronado al estilo típico de las familias feudales y tomado por la aristocracia relacionada con el reino húngaro.”

 

Este castillo está actualmente en un estado bastante bueno de conservación que por desgracia se está degradando de un año a otro. Al ser propiedad del Consejo Distrital de Cluj, el castillo está rodeado por un parque impresionate donde hay todavía unos árboles seculares.

 

Además del distrito de Cluj, la familia Banffy tuvo también propiedades en Alba. Es el caso del pequeño castillo de Ciuguzel, devuelto recientemente a uno de los jóvenes herederos de la familia Banffy. Ionuţ Julean:

 

“Tiene un aspecto barroco, occidental, mezclando los elementos del arte plástico de tipo austríaco, teniendo incluso influencia francesa. Sobre este edificio se puede afirmar que es como una pequeña joya. Tiene todo tipo de elementos concentrados en una superficie pequeña, en una cantidad adecuada, así que resulta una hermosa composición, estéticamente agradable y una historia a su medida.”

 

Desgraciadamente, muchas de estas nobles residencias están actualmente en un estado avanzado de deterioro, y el libro „Moştenirea familiei Banffy în Transilvania” (“La herencia de la familia Banffy en Transilvania”) desea llamar la atención sobre esta situación y la importancia de mostrar el valor de estos edificios patrimoniales.

 

 

 

 


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Publicat: 2019-08-17 13:51:00
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