Domingo 10 de noviembre

domingo 10 de noviembre

-Por aquí, queridos amigos, tuvimos una semana muy bonita, con días soleados y temperaturas máximas muy superiores a lo normal que alcanzaron los 25 grados centígrados. Luego quisiera recordaros que el 8 de noviembre los rumanos celebramos el día de los Santos Arcángeles Miguel y Gabriel, una de las más importantes fiestas religiosas de Rumanía ya que muchas personas llevan el nombre de estos dos santos.

 

Mis más afectuosos saludos de amistad y que disfruten de un otoño normal, sin problemas climatológicos, escribe Jorge Bustos Alarcón desde Tocornal-Talagante/Chile, por acá en mi zona ya entrando a la primavera, con días frescos. Ya pasó la Gran Parada Militar, hermosa y llena de patriotismo. Todo esto en una preciosa postal que bajo el lema Un sabor de Chile, muestra varias facetas de Pisco Sur. Felicito al personal de Radio Rumanía por la excelente labor que realizan para mantener a los oyentes informados de toda la actualidad de su país. En especial saludo a Victoria, que inició su año escolar, una noble profesión, que enseña a sus alumnos en sus respectivas áreas. La carrera de profesor es muy sacrificada, pero con grandes recompensas al ver a sus alumnos logrando este objetivo de conseguir su independencia.

Hemos disfrutado en mi país, el 18 de septiembre, la Gran parada Militar en honor al Ejñercito de Chile. Son días muy alegres, la gente concurre a los fondos donde bailan la cueca chilena, come empanadas y chicha de uva. Son nuestras tradiciones, 18 de septiembre, Día de la Independencia y 19 de septiembre la Parada Militar.

Como siempre, el sobre que nos manda este amigo lleva un bonito sello, esta vez con símbolos de la Navidad.

-Muchísimas gracias, Jorge, por tus cálidas palabras, por tu amistad y cariño y por seguir compartiendo tus vivencias y aspectos de la vida de tu país. Te agradezco de corazón el especial saludo y lo que has escrito sobre los profesores. Mil gracias por todo, amigo Jorge, me alegro que hayáis disfrutado plenamente de estas fiestas tan bonitas. Desde aquí te evío un gran abrazo y mis mejores votos para ti y los tuyos. ¡Hasta la próxima!

 

 

Demetrio Duarte Talaván de Acebo-Cáceres-España nos manda dos preciosas postales con sus saludos y buenos deseos. Nos comenta asimismo que sigue escuchando todos los días y que la sintonía es muy buena.

-Me alegro mucho, Demetrio, que no hayas perdido el interés por Rumanía y por nuestros programas, pese a los años que han pasado. Muchas gracias por todo, recibe un muy cordial saludo en la distancia y un fuerte abrazo y quedo a la espera de tus noticias. ¡Hasta la próxima!

 

 

Adriel Amaya Armas nos saluda desde Bolondrón-Matanzas-Cuba y nos hace llegar su opinión sobre la radio actual, sus informes de recepción del mes de octubre y comparte asimismo lo suyo: este 6 de noviembre, escribe este amigo, mi niña Nathalia cumplirá 2 añitos de vida, ¡cómo pasa el tiempo!

-En efecto, Adriel, parece que el tiempo pasa cada vez más rápido, de hecho, que yo sepa, una ley que se llama Ley de Weber (según el nombre de Ernst Heinrich Weber, un aclamado médico alemán de finales del siglo XIX que desarrolló una importante labor en los campos de la fisiología y la psicología, fue el primero en darse cuenta de que nuestra percepción cambia en función de si los estímulos a los que estamos expuestos son grandes o pequeños y tradujo este fenómeno en una ecuación o algoritmo); según esta ley cuando se comparan dos estímulos pequeños, basta una diferencia mínima para distinguirlos perfectamente, pero si son grandes, deben ser muy distintos entre uno y otro para poder darnos cuenta. Esta ley explica, entre otras, por qué el tiempo se acelera cuando nos hacemos mayores: aunque un año tiene siempre la misma duración, la relación entre lo que dura uno y el tiempo que llevas vivido es cada vez más pequeña, de ahí la sensación de que el año dura menos.

-Bueno, nada más por ahora Adriel, muchas gracias por apoyarnos constantemente y muchas felicidades por el cumple de vuestra niña, espero que tenga mucha salud y que seáis muy felices. Un gran abrazo a todos y ¡Hasta la próxima!

 

 

EVOCACIÓN ADOLESCENTE, es el título del último material que Miguel Ramón Bauset de Alboraya-Valencia-España, escribió para este programa, parte de su ciclo ESTAMPAS DE LA VIDA VIDA 37.

Decía hace unos años atrás uno de los acompañantes literarios al programa sabatino de Radio Costa Rica dedicado sencillamente a la vida y a sus diferentes manifestaciones, MUNDO SORPRENDENTE, que “nunca hay que perder la capacidad de asombro”. Puedo decir en este caso que además de cierta esa frase, viene que ni pintada a lo que nos acaba de ocurrir estos días.

 

Desde siempre en casa, en nuestra casa, hemos tenido una vocación internacional, que yo situaría su origen en nuestro abuelo Toni, gran admirador del periódico y de la radio, aquella radio de caja de madera y que funcionaba con válvulas y aquel periódico LEVANTE que leía a diario para luego tertuliar con sus amigos, los que iban a verle allá en su casa de la huerta. Los fieles amigos que se interesaban por él, por su salud y pasaban ratos muy divertidos hablando de esto y aquello. El abuelo Toni estuvo postrado en una silla de ruedas 33 años de su vida desde que un día quiso subirse a un árbol de caquis y su tronco hueco le traicionó, rompiéndose y cayendo al suelo lesionándole la columna vertebral para siempre.

 

La radio de madera me sirvió un buen día para conocer países, idiomas y mundo, muy limitado por la política de la época. Pero así empezó todo. Con el correo del oyente de muchas emisoras y de algunas publicaciones empecé a escribir a gente de un sinfín de países del mundo, y recuerdo con mucha nostalgia las montañas de cartas que enviaba a emisoras, amigos y organismos de todo tipo. Con apenas una década de mi vida , Alboraya y yo mismo me hacía un huequecito en el mundillo radial y conquistaba amigos, conocidos…de todo había en aquellas cartas que iban y venían con la lentitud propicia pero que llevaban noticias y sorpresas al abrirlas.

De este gusanito de escribir y recibir se contagió Amparo, mi hermana, que también tuvo y tiene grandes amigos, y que ha ido obteniendo poco a poco. Con el tiempo suele ocurrir que unos se mantienen, otros se cansan, y de otros nunca más se supo. Particularmente amigos buenos que tuvimos en la guerra fría, en los países del este, de repente desaparecieron y no hubo manera de saber de ellos nunca, entre ellos un amigo rumano de Craiova, ciudad que estaba hermanada con Valencia por cierto. Otros como María de Checoslovaquia que conocí en 1972 gracias a un intercambio de sellos continua ahí a pesar de que la vida no le ha sonreído muchas veces, pero hemos compartido alegrías y tristezas, que para eso están los buenos amigos, para estar siempre ahí. Gracias a un concurso que gané de Radio Praga en 1986, noticia que me dieron telefónicamente mientras estaba en un viaje fin de curso en Mallorca, conocí a María en su preciosa aldea, cerca de Brno, y aquel encuentro fue uno de los momentos más impresionantes de mi vida epistolar. Hoy ella y yo no somos amigos virtuales, sino reales.

Algunos amigos eran comunes a Amparo y a mí, y con el tiempo por razones diversas, algunos dejaron de escribir quedándonos con el grato sabor de los momentos vividos, de esas cartas que iban y venían repletas de humanidad, de buena amistad y en ocasiones de algún regalito que el sobre y peso permitían.

 

La vida ha ido pasando, con todo lo que eso significa, y llegaron las nuevas tecnologías, un cambio total de ese correo tradicional al que hemos estado acostumbrados de toda la vida. Dentro de ellas el Facebook nos permite buscar a alguien. Un día Amparo se lanza a la aventura y entre un montón de comentarios halla un amigo argentino que fue un gran amigo fundamentalmente de ella y que un buen día dejó de escribir. Le envió una solicitud de amistad y Jorge, que así se llama, le respondió no sin antes cerciorarse de que era aquella Amparo española que hizo amistad en su adolescencia de hace tantísimos años y que un día dejaron de hacerlo fruto de un extravío de una carta tal vez. Con la gran alegría del reencuentro la amistad se reanudó y así sigue.

De la misma manera que María me sorprendió una tarde veraniega tormentosa enviándome un relato mío dedicado a la Coca Cola, y que ni recordaba, ahora Jorge acaba de enviar esta foto, esta simpática y lejana foto de nuestra adolescencia que conservaba en sus cartas que cruzaron el charco sin mojarse y que nos ha hecho revivir esos años tan bonitos de nuestra vida, esa adolescencia plena de ideas, de proyectos y de cosas que uno va proyectando y proyectando en ese camino de tu propia existencia y que tendrán a veces destinos bien distintos.

Junto a nosotros se encontraba el recordado Tomy, un perro muy querido en casa, que fue de verdad uno más en la familia, muy obediente, simpático y viajero en su cestita, cada semana cuando en aquellos viejos trenes íbamos a Masamagrell para tomar el autobús que nos llevaría al chalet de Náquera, a pasar el fin de semana. Y él, viajaba calladito, esperando el ocaso del viaje. ¡Qué recuerdos! Hoy Tomy se encuentra aquí junto a mí, junto a este mundo de frases y letras en esta tarde dominical evocadora. Y se encuentra en una urna de cristal, porque en casa decidimos que debía seguir así junto al acontecer diario.

 

Las fotos traen recuerdos del momento que fueron tomadas. Y esta foto de hace cuarenta años a mí me parece realizada ahora, con esa viveza y esas figuras de como éramos entonces, de nuestra madre que con todo el cariño y su tranquilidad que le imprimía a estas cosas, dejó recuerdo histórico del momento al hacerla con aquella werlisa color en esa casa que vivimos de la calle Rey Don Jaime, cerca del colegio de Amparo, Una foto donde nuestras miradas dirigidas al objetivo de esa cámara eran alegres, simpáticas y pensando quizás en ese futuro que se avecinaba, lleno de acontecimientos.

Todavía no habíamos comenzado la universidad, ni yo había ido al servicio militar en aquella Córdoba primero y Cádiz después donde esa familia que me acogió para darles clases a sus hijos, se quedó en amistad para siempre, ni habían venido a las fallas Jacobo y Nita esos dos austríacos superamigos, ni habíamos hecho aquel viaje europeo en tren para pasar un mes en Viena, donde puso voz a un documental, ni había recorrido tantos países gracias a la radio, ni había aparecido el gran trompetista, ni…no se puede hablar de las cosas que han pasado por nuestras vidas en estas cuatro décadas pues serían eternas de describir y algunas muy duras como la pérdida de los papás recién entrado el euro.

 

Aquí somos dos adolescentes junto a un perro y sentados en aquel sofá del comedor. Aquellos Pecos que con sus canciones  volvían locas a las quinceañeras que no se perdían un solo concierto, fueron un claro ejemplo de aquellos tiempos, los tiempos de la EGB, de la que fuiste la primera promoción y que tanto ha marcado en generaciones de españoles.

 

Esa foto que ahora pertenece a nuestro particular álbum de recuerdos aunque no vayamos en su búsqueda, es un motor importante en nuestra memoria, para recordar cosas y cosas, cientos, miles, que iríamos desgranando una tras otra, yo diría que en dos etapas, el antes y después de la imagen, y que constituirían un buen curriculum de lo que ha sido nuestro paso por estos años, por ese sendero, por ese caminar de nuestra vida, en esos comienzos ,sobre todo en esos años de nuestra vida que nos parecen un paraíso con nuestros padres al frente y con esas ansias de llegar a los 18 para conseguir varias metas como votar en las elecciones o sacarse el carnet de conducir.

 

Porque el recuerdo de esas cosas que no volverán forma parte importante de nuestras vidas, de ese camino que estamos recorriendo procurando hacerlo de la mejor manera posible y sembrando en los mejores lugares… para luego dejar las mejores cosechas. Estando o procurando estarlo, siempre alegres…para hacer felices a los demás.

 

Gracias  amigo Jorge por la instantánea, de la que hemos sacado buenas reflexiones a partir de los primeros momentos de asombro que nos ha producido al verla.

Y gracias también a la vida por mostrarnos lo que es la amistad, una buena amistad, que es un gran tesoro que hay que ir cultivando día tras día. Amigos lo que se dice amigos, de los que siempre están ahí, hay pocos, muy pocos; conocidos muchos

Y esa vida sigue, está aquí, y esperamos que por mucho tiempo, si Dios Quiere amigos.

Recuerdos de una lejana y dichosa adolescencia… que siempre permanecerá viva en nuestro recuerdo.

MIGUEL RAMÓN BAUSET       RRI         10.11.19

-Muchas gracias, Miguel, por haber compartido otra de tus emocionantes vivencias, un abrazote y ¡Hasta pronto!

 

 

 

 


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Publicat: 2019-11-10 05:35:00
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