Crisis política en Rumanía
En Bucarest, el liberal Ilie Bolojan sigue ejerciendo como primer ministro a pesar de que el PSD le ha retirado su apoyo.
Corina Cristea, 21.04.2026, 10:40
La ruptura entre el principal partido de la coalición de gobierno en Bucarest, el PSD, y el primer ministro liberal Ilie Bolojan se produjo el lunes, tras la decisión del 97,7 % de los 5.000 socialdemócratas que votaron en una consulta interna organizada por el líder del partido, Sorin Grindeanu. El PSD, el PNL, la USR y la UDMR se unieron hace diez meses con la nada fácil misión de sanear la situación económica del país, marcada por un déficit presupuestario y una inflación muy elevados.
La solución aplicada: medidas de austeridad impopulares, a las que el PSD lleva meses señalando con el dedo. En el discurso pronunciado ante sus compañeros del PSD, Sorin Grindeanu lanzó duras acusaciones contra el jefe del Ejecutivo, relacionadas incluso con la destrucción de la economía y la disminución del poder adquisitivo de la población:
«Esta gestión gubernamental desastrosa debe terminar. Hoy debemos dar un giro antes de que sea demasiado tarde. Demasiado tarde para los miles de millones del PNRR, demasiado tarde para cualquier esperanza de reactivación económica este año, demasiado tarde para poder revertir el deterioro del nivel de vida de todos los rumanos. Necesitamos un nuevo modelo económico y social, puesto en práctica por una persona a la que le guste el diálogo, no solo el poder».
Ilie Bolojan ha criticado la decisión de los socialdemócratas y ha anunciado que seguirá ejerciendo su cargo de primer ministro para garantizar la estabilidad del Gobierno. Ha precisado que las decisiones tomadas hasta ahora han sido asumidas por todos los partidos de la coalición, incluido el PSD:
«Seguiremos garantizando la gobernabilidad, de modo que podamos superar con éxito este complicado periodo para nuestro país. Es una decisión irresponsable, teniendo en cuenta también el contexto internacional, porque nos enfrentamos a una acumulación de crisis que significa que, además de los problemas derivados del estancamiento de la economía europea de los últimos años, tenemos la crisis generada por la guerra del Golfo, tenemos nuestros propios problemas de déficit y cualquier estadista que se considere responsable en este momento busca fortalecer su país y su economía, y no debilitarla, como ocurre con las decisiones que ha tomado el PSD».
La USR también ha criticado la decisión de los socialdemócratas, de la que afirma que se ha tomado en un momento en el que Rumanía necesita los fondos europeos para continuar con las reformas. El presidente del partido, Dominic Fritz, afirma que «se van a firmar contratos por valor de 16.000 millones de euros para el programa SAFE. Hay más de 10.000 millones de euros del PNRR en juego. Hay reformas que deben llevarse a cabo en las instituciones del Estado y parece que lo que está en juego para el PSD es, de hecho, que han perdido el control sobre estas sumas de dinero», detalló Dominic Fritz.
El presidente de la UDMR, Kelemen Hunor, ha dado a entender que la actitud del PSD es incorrecta y ha alegado el difícil contexto económico que atraviesa Rumanía. La formación ha anunciado que no retirará a sus ministros del actual gabinete ni votará a favor de una moción de censura contra el Gobierno. Desde la oposición, la Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR) declara que desea elecciones anticipadas, y el líder del partido, George Simion, ha precisado que la AUR presentará su propia moción de censura contra el Gobierno. En su calidad de mediador, el presidente del país, Nicușor Dan, ha anunciado que organizará todas las consultas que sean necesarias para encontrar una solución estable para el país.
Versión en español: Monica Tarău