Gran reforma de las empresas estatales
El Gobierno rumano inicia una reforma de gran envergadura de las empresas estatales ineficientes, inactivas y con elevada deuda.
Corina Cristea, 17.04.2026, 12:02
Ante las pérdidas históricas registradas por decenas de empresas estatales rumanas, el Gobierno de Bucarest prepara una reforma de gran envergadura. El proyecto piloto afecta a veintidós empresas de los sectores de la energía, el transporte y la industria, según ha precisado la viceprimera ministra, Oana Gheorghiu, quien ha explicado que las medidas tienen como objetivo, en cada caso concreto, la liquidación, la reestructuración, la consolidación o la salida a bolsa de las empresas afectadas.
La lista se presentará al Ejecutivo para su aprobación la semana que viene en forma de memorándum. Rumanía cuenta con más de 1500 empresas estatales y muchas de ellas han registrado pérdidas históricas por valor de aproximadamente 14 000 millones de leus (unos 2700 millones de euros), según ha afirmado la viceprimera ministra, Oana Gheorghiu, quien ha explicado que la reforma supone, en esencia, que el Estado rumano comienza a comportarse como un propietario responsable que sabe cuántas empresas posee, cuál es el papel de cada una, cuánto cuesta la inacción y qué decisión debe tomarse a partir de ahora.
Oana Gheorghiu lo ha explicado:
«Algunas empresas deben consolidarse porque tienen un papel estratégico real; otras deben transformarse o reestructurarse; otras deben integrarse, y otras deben cerrarse de forma disciplinada, porque mantenerlas en su forma actual ya no sirve al interés público, ni a la economía ni al contribuyente».
Según la viceprimera ministra, se trata de auténticos agujeros negros para la economía rumana y el problema no es contable, sino que estas empresas no pueden tratarse de forma unitaria: algunas son infraestructuras críticas cuya continuidad es esencial; otras son plataformas industriales estratégicas cuyo valor no puede juzgarse exclusivamente en términos financieros; y otras son entidades comerciales o vehículos residuales que suponen un gasto para el presupuesto público cada día que no se toma una decisión.
Las 22 empresas del grupo piloto acumularon solo en el último año del que se tiene constancia una deuda presupuestaria de aproximadamente 4200 millones de leus y, además, registraron pérdidas netas de unos 1100 millones de leus, añade la viceprimera ministra, Oana Gheorghiu, precisando que esta es la factura anual que soportan los rumanos y que se debe a que el Estado no ha llevado a cabo ninguna reforma hasta el momento.
En una publicación en su página de redes sociales, el primer ministro liberal, Ilie Bolojan, explicó que algunas empresas de infraestructura crítica, como ELCEN, Oil Terminal o CFR SA, recibirán apoyo mediante inversiones, mientras que para Avioane Craiova o Romaero se buscará una mayor explotación de su potencial industrial.
Las empresas con problemas, como CFR Călători, Metrorex o TAROM, entrarán en un proceso de saneamiento operativo.
Paralelamente, se está elaborando una lista de sociedades que saldrán a bolsa mediante la venta de paquetes minoritarios de acciones, entre las que se encuentran Hidroelectrica, Romgaz y CEC Bank.
En una reacción posterior, el PSD, socio de gobierno de los liberales, anunció que rechaza categóricamente la venta de las empresas estratégicas del Estado rumano, pero apoya la necesidad de reestructurar determinadas empresas estatales. Este mensaje de los socialdemócratas llega en un momento en que el equilibrio político de la coalición del Gobierno rumano se está deteriorando.
Versión en español: Victoria Sepciu