¿Qué tipo de Gobierno quieren los rumanos?
La mayoría de los rumanos aboga por alcanzar compromisos políticos que permitan la formación de un Gobierno con plenos poderes
Ştefan Stoica, 09.09.2026, 10:38
Desde hace más de cuatro meses, Rumanía funciona con un Gobierno interino, una situación que limita sus atribuciones ejecutivas. El gabinete minoritario formado por el PNL, la USR y la UDMR fue destituido el 5 de mayo, después de que el Parlamento aprobara la moción de censura presentada por el PSD, antiguo socio de coalición, y por la Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR), formación populista y nacionalista de la oposición.
Dos candidatos a primer ministro propuestos por el presidente Nicușor Dan fracasaron, uno de ellos incluso antes de llegar a someterse a votación en el Parlamento.
La situación política es complicada. Por un lado, el PNL y la USR se niegan a volver a colaborar con los socialdemócratas y, por otro, estos últimos dudan en formalizar su relación con AUR. A su vez, el presidente no quiere asumir el riesgo de designar a una persona que no pueda reunir una mayoría sólida.
La población, sin embargo, está cansada de la provisionalidad y la incertidumbre, sobre todo porque el país atraviesa una situación económica difícil.
El descontento de los rumanos con las disputas políticas queda reflejado en los datos de una reciente encuesta de INSCOP, según la cual casi dos tercios de los encuestados, alrededor del 64 %, consideran más importante que los partidos alcancen cuanto antes un acuerdo para formar un Gobierno con plenos poderes, aunque para ello cada uno tenga que hacer algunas concesiones.
En el extremo opuesto, cerca del 27 % considera más importante que los partidos no hagan concesiones importantes, aunque la formación de un Gobierno con plenos poderes tarde más tiempo.
Poco más de la mitad de los encuestados cree que habría consecuencias negativas para Rumanía si el país continuara durante los próximos meses con un Gobierno interino. Esta opinión es más frecuente entre las personas mayores de 60 años, quienes tienen estudios superiores y los habitantes de Bucarest.
Solo el 14 % considera que la prolongación del Gobierno interino tendría consecuencias positivas para el país.
«Los rumanos transmiten una clara demanda de funcionamiento político y de reducción de la incertidumbre», explica el director de INSCOP Research, Remus Ștefureac, al comentar los resultados de la encuesta.
Según Ștefureac, el compromiso entre los partidos se convierte en una exigencia clara cuando la alternativa es la prolongación del bloqueo, lo que indica una preferencia por el pragmatismo frente a la rigidez política.
El público, añade, parece dispuesto a aceptar los costes de la negociación y del compromiso, pero está mucho menos dispuesto a aceptar los costes de la falta de una decisión.
La prolongación excesiva del Gobierno interino se percibe claramente como una fuente de vulnerabilidad, más que como un simple período de transición, según revela la encuesta.
En la percepción pública, el tiempo político perdido empieza a tener un coste y afecta seriamente también al apoyo electoral a los partidos implicados en las negociaciones, sostiene el director de INSCOP.
Según este, la encuesta muestra un denominador común entre los votantes de los principales partidos: la preferencia por desbloquear rápidamente la situación política, lo que sugiere que se trata más de una cuestión relacionada con el funcionamiento del Estado que con la identidad partidista.
Versión en español: Valeriu Radulian