Viernes Santo, día de la crucifixión y muerte de Jesús.
Los cristianos ortodoxos y greco-católicos conmemoran hoy el Viernes Santo, día en que recuerdan la muerte de Jesucristo en la cruz y su sepultura.
Newsroom, 10.04.2026, 11:59
Esta noche, los fieles participan en la “Denia del Prohod” del Señor. Durante esta ceremonia, se realiza una solemne procesión con el Santo Epitafio, un icono que representa a Jesús muerto, colocado sobre un lecho simbólico llamado «prohod». La procesión simboliza el traslado del cuerpo de Jesús desde la cruz hasta la tumba.
El Viernes Santo es el día en que Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, experimentó la más trágica de las experiencias humanas: la muerte. Fue crucificado entre dos ladrones, acusado de blasfemia y resistencia a la autoridad romana.
El Viernes Santo, considerado el día más triste del calendario cristiano, marcado por el ayuno y la oración intensa, es un día que nos invita al arrepentimiento, al perdón y a la esperanza en la salvación.
Según los Evangelios, cuando Jesús entregó su espíritu en la cruz, la tierra tembló y el cielo se oscureció. Tras ser bajado de la cruz, Jesús fue depositado en la tumba ofrecida por José de Arimatea, un hombre rico de la época.
Mediante su muerte y resurrección, el Salvador abrió el camino a la vida eterna, ofreciendo esperanza y salvación a los creyentes.
El entierro de Jesús se simboliza hoy con la colocación del Santo Epitafio en el centro de las iglesias y su posterior procesión por los lugares santos. El Santo Epitafio lleva pintada la imagen del entierro del Salvador. Se coloca sobre una mesa elevada, y los creyentes, portando flores o ramas con flores, besan el Santo Evangelio, la Santa Cruz y el Santo Epitafio, pasando tres veces bajo la mesa. Para todos los cristianos, el paso bajo la mesa el Viernes Santo es un momento que los acerca a Dios.
Después de la misa, el Santo Epitafio se coloca sobre la Mesa Sagrada del Santo Altar, donde permanecerá hasta las Vísperas de la fiesta de la Ascensión del Señor.