Advertencias económicas para Rumanía
Las agencias internacionales de calificación crediticia advierten sobre los riesgos políticos para la economía de Rumanía.
Daniela Budu, 19.05.2026, 10:53
La agencia de calificación crediticia Fitch advierte a Rumanía sobre los riesgos relacionados con la inestabilidad política, los retrasos en las reformas del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia y las presiones externas sobre la economía, y los próximos meses serán decisivos, según afirma el actual ministro de Finanzas, Alexandru Nazare. Fitch señala que el principal riesgo no es la ejecución presupuestaria a corto plazo, sino la falta de previsibilidad de la estrategia fiscal de 2027 y los años siguientes. Y la agencia internacional de calificación crediticia Standard & Poor’s mantiene a Rumanía en el último nivel recomendado para las inversiones.
Sin embargo, la prolongación de la crisis política o la incapacidad de reducir aún más los déficits fiscales en 2027 podrían dar lugar a una rebaja de las calificaciones, advierte la agencia, que añade que tal situación reduciría las posibilidades de que el país logre reducir el déficit presupuestario de aquí al año que viene.
Por otra parte, Standard & Poor’s sostiene que la perspectiva de la calificación podría mejorar de negativa a estable si se reducen significativamente los déficits fiscal y exterior y la economía se recupera. Sin embargo, para alcanzar este objetivo sería necesario un amplio consenso político sobre las medidas de consolidación fiscal y la aprobación de un presupuesto creíble para el próximo año.
En una publicación en una red social, Alexandru Nazare afirma que el mantenimiento de la calificación recomendada para las inversiones, en un contexto externo e interno complicado, pone de manifiesto la eficacia de las medidas de consolidación aprobadas, pero es necesario continuar con las reformas. Según el alto cargo, hasta los próximos informes de las agencias, lo que más contará será lo que haga Rumanía en la práctica, es decir, reformas reales, absorción de fondos europeos, disciplina presupuestaria y continuidad en la consolidación fiscal. Sin embargo, advierte de que los meses de julio, agosto y octubre serán críticos, cuando las agencias Fitch, Moody’s y Standard & Poor’s publiquen sus evaluaciones periódicas, y sus decisiones pueden tener consecuencias extremadamente graves para los costes a los que se endeuda el país.
Independientemente de la solución que se encuentre para la actual crisis política y gubernamental, los expertos en economía temen que tanto la deuda externa del Estado rumano como la deuda pública aumenten en el próximo periodo, para hacer frente a los déficits de la balanza comercial. Ya en los tres primeros meses del año, la deuda externa total de Rumanía aumentó en más de tres mil millones de euros, hasta alcanzar los 231.500 millones de euros. Además, según los datos publicados por el Banco Nacional, los tipos de interés a los que el Estado rumano se endeudó en el primer trimestre del año aumentaron casi un 1 % con respecto al mismo periodo del año pasado.
Además, en los tres primeros meses, la balanza por cuenta corriente registró un déficit de más de 5.300 millones de euros, lo que supone un descenso con respecto a los 6.200 millones registrados en el mismo periodo del año pasado. En cuanto a la inversión extranjera directa en Rumanía, esta ascendió a 1.130 millones de euros en el primer trimestre, frente a los más de 1.630 millones de euros de los tres primeros meses de 2025. Sin embargo, los analistas señalan que, por el momento, no se trata de una evolución muy relevante, ya que, de aquí a finales de año, Rumanía puede recibir fondos europeos sustanciales a través de los programas PNRR y SAFE, que pueden contribuir de manera significativa a atraer inversores.
Versión en español: Monica Tarău