Balance del primer ministro interino
Ilie Bolojan, que ha estado al frente del Gobierno de Rumanía durante los últimos 16 meses, ha hecho balance de su mandato
Corina Cristea, 20.10.2026, 10:34
Un día antes de que Luca Niculescu solicite en el Parlamento de Bucarest el voto de confianza para un nuevo Gobierno, el primer ministro interino Ilie Bolojan, destituido el 5 de mayo mediante una moción de censura, hizo balance de su mandato al frente del Ejecutivo.
Un mandato de casi 16 meses, marcado intensamente por crisis internas y externas y por desafíos, tal y como él mismo lo describe. Afirma que se hizo cargo de un país que se encontraba entre la espada y la pared, pero que entregará al futuro ejecutivo una Rumanía en vías de recuperación, «con la experiencia de un gobierno sin mentiras, sin populismo y con respeto por las personas».
«En junio del año pasado, la situación era tan grave que nadie se peleaba por ser primer ministro» afirma Ilie Bolojan. «Con un déficit del 9,3%, un crecimiento económico precario, basado exclusivamente en el consumo y en la deuda, el PNRR bloqueado, con riesgo inminente de perder los fondos europeos, la sociedad fragmentada tras la anulación de las elecciones y un riesgo real de entrar en suspensión de pagos. No había una opción real, sino una única alternativa: iniciar la recuperación con unos costes inevitables».
Ilie Bolojan admitió que se vio obligado a iniciar su mandato con la medida de aumentar el IVA para recaudar fondos urgentemente para el presupuesto del Estado, agradeció a los rumanos por haber soportado las dificultades durante este periodo y subrayó que el esfuerzo de estos había merecido la pena.
El déficit presupuestario se redujo tanto el año pasado como este año, y Rumanía ha evitado la rebaja de calificación por parte de las agencias de calificación. Las inversiones han aumentado y se ha llevado a cabo la reforma de las pensiones de los magistrados, lo que ha supuesto un logro que los gobiernos anteriores no habían conseguido, señaló además Ilie Bolojan.
Al mismo tiempo, reconoció que el consumo había disminuido y que se había registrado una pérdida de crecimiento económico, pero, según él, estos datos eran engañosos porque se basaban en dinero prestado.
El primer ministro destituido afirmó además que el futuro Gobierno se enfrentará a una serie de retos, como es el caso de algunos pagos atrasados. Se trata de más de cinco mil millones de leus (casi mil millones de euros) que deben pagarse a los magistrados que han ganado ese dinero en los tribunales, así como de cantidades atrasadas procedentes de los planes de compensación en el sector energético.
En el ámbito de la sanidad, Ilie Bolojan ha señalado que el nuevo Gobierno debe velar por que los problemas salariales y la mala gestión de los hospitales no se traduzcan en un aumento de los costes de los servicios sanitarios prestados a los pacientes.
Otro reto de cara al futuro es la mejora de la gestión de las empresas públicas, según señaló también Ilie Bolojan. Destacó que es necesario modificar los indicadores de rendimiento y formalizar nuevos contratos de gestión para que estas empresas, como CFR y Metrorex, se gestionen en beneficio de los ciudadanos.
Ilie Bolojan también hizo hincapié en una mejor gestión de las inversiones por parte del futuro ejecutivo, que elimine la sobrecontratación y establezca qué proyectos son prioritarios y deben llevarse a cabo rápidamente.
Versión en español: Antonio Madrid