El PSD no votará a favor del Gobierno de Mureșan
Las negociaciones para formar una mayoría estable que respalde al Gobierno de Mureşan se encuentran en un punto muerto: el PSD y la AUR han anunciado que no lo respaldarán, y la UDMR está dispuesta a retirar su apoyo si la investidura se lograra con los votos de partidos extremistas
Newsroom, 22.09.2026, 10:27
Al término de una sesión de dos horas, el PSD —partido de la oposición, que cuenta con el mayor número de diputados en el Parlamento rumano— anunció que no votará a favor del Gobierno que está intentando formar el eurodiputado liberal Siegfried Mureșan, y que sería un Gobierno Bolojan 2.0, tal y como lo ha calificado el líder socialdemócrata Sorin Grindeanu.
El descontento con las políticas de Ilie Bolojan es, de hecho, el motivo que llevó a los socialdemócratas a abandonar, en primavera, la coalición de gobierno con el PNL, la USR y la UDMR, y a presentar la moción de censura que provocó la caída del Ejecutivo.
El presidente del PSD afirma que su partido no apoyará a un ejecutivo que quiera continuar la línea iniciada por Bolojan, pero está dispuesto a dialogar con Mureşan si este incluye en su programa el decálogo socialdemócrata de Sinaia. Sorin Grindeanu:
«Si quiere que mantengamos conversaciones, que nos diga cómo puede incluir en el programa de gobierno las diez recomendaciones que hemos votado, el decálogo de Sinaia. No he oído nada al señor Mureşan sobre estos temas desde que fue designado, ni siquiera que vaya a tener en cuenta las propuestas del PSD. A nosotros nos interesan, ante todo, las políticas para los rumanos».
En una primera reacción en una red social, el primer ministro designado afirmó que el PSD no desea resolver la crisis política del país, ya que ha decidido no respaldar su gabinete antes de conocer el programa de gobierno y sin que haya habido un diálogo sobre las prioridades del país.
Siegfried Mureşan está decidido, al mismo tiempo, a presentar ante el Parlamento el programa de gobierno y la lista de ministros, aunque no consiga reunir para entonces los 233 votos necesarios para su investidura:
«Vamos a someter nuestra propuesta a votación en el Parlamento por varias razones. En primer lugar, para que la gente sepa qué proponemos para Rumanía: un Estado nuevo y moderno; una administración pública central reformada y más eficiente; una administración local más eficiente y la reestructuración de las empresas estatales. En segundo lugar, para mostrar a la gente cómo vota cada diputado, cada grupo parlamentario. Y, en tercer lugar, por respeto a la Constitución de Rumanía y al presidente, un procedimiento de designación debe tratarse con seriedad».
A Siegfried Mureșan le faltan 64 votos para que su Gobierno sea aprobado en el Parlamento, ya que los tres partidos que le apoyan suman 169. Se trata de una misión casi imposible, sobre todo teniendo en cuenta que la UDMR está dispuesta a retirar su apoyo si la investidura se lograra con los votos de partidos extremistas. El mayor de ellos, la Alianza para la Unión de los Rumanos, excluido de las negociaciones, ha reiterado que no votará a favor de un Gobierno del que no forme parte e insiste en que la única solución para salir del estancamiento son las elecciones anticipadas.
Versión en español: Antonio Madrid