Insatisfacción en el territorio
La reforma administrativa fue el tema principal de debate en la reunión que el primer ministro Ilie Bolojan mantuvo con los alcaldes de varias ciudades de Rumanía.
Mihai Pelin, 04.02.2026, 11:15
El primer ministro liberal Ilie Bolojan se reunió en Bucarest con una delegación de alcaldes del país para preparar el presupuesto estatal para 2026. Las conversaciones se celebraron en un contexto en el que numerosos alcaldes mostraron su descontento con la reforma de la administración, que implica importantes recortes en los gastos. Los alcaldes también debatieron sobre la financiación de los proyectos del PNRR y del programa nacional «Anghel Saligny» para la modernización de las comunidades locales, y presentaron al primer ministro los problemas a los que se enfrentan a nivel administrativo. Esperan que, además de los nuevos impuestos y tasas sustancialmente aumentados a partir del 1 de enero, el presupuesto local siga contando con el impuesto sobre la renta y una parte representativa del IVA.
El primer ministro Ilie Bolojan les ha asegurado que el proyecto de reforma de la administración se encuentra en una fase avanzada de promoción a nivel gubernamental y les proporcionará las herramientas necesarias para aumentar la eficiencia de las autoridades locales. La reforma es solicitada, por otra parte, por los alcaldes, que afirman que la ley por la que se rigen, de 1968, ya no se ajusta a la realidad actual. Entre las medidas que forman parte de la reforma deseada por el Gobierno se encuentra el reciente aumento de los impuestos y tasas locales, muy impopular entre los ciudadanos.
Sin embargo, la UDMR (en el Gobierno) considera que el Ejecutivo puede reconsiderar la decisión, reduciendo dichas medidas en un 50 %. En una intervención televisada, el presidente de la Unión, Kelemen Hunor, declaró que esto sería una prueba de madurez política por parte del Ejecutivo, no una debilidad. También dijo que había hablado con el primer ministro al respecto, y que Ilie Bolojan había pedido un respiro para realizar un análisis junto con el Ministerio de Finanzas. Kelemen Hunor:
«La presión sobre cada ciudadano es muy grande. El año pasado, hubo aumentos de precios, una inflación de casi el 10 % y la capacidad de compra disminuyó, y estas subidas de impuestos fueron la gota que colmó el vaso. Nosotros hemos solicitado lo siguiente: entre el límite inferior y el límite superior, los alcaldes deben tener la posibilidad, hasta la aprobación del presupuesto, de reconsiderar la decisión y conceder una reducción de hasta el 50 %. Y creo que un gobierno puede volver sobre su decisión, no es un signo de debilidad, es un signo de madurez, porque no se puede gobernar en contra del pueblo».
La petición del líder de la UDMR se produjo en el contexto de las protestas organizadas a finales de la semana pasada en el centro de Rumanía, en Miercurea Ciuc y Odorheiu Secuiesc, contra el aumento de los impuestos y tasas locales y la eliminación de determinadas ventajas fiscales. La coalición de gobierno —PSD, PNL, UDMR y USR— no ha llegado a un acuerdo sobre la aprobación de la reforma de la administración y, hasta ahora, no ha decidido en qué forma se aprobará la nueva ley: asumiendo la responsabilidad en el Parlamento o mediante un decreto ley. El PSD apoya la reforma de la administración solo si se pone en marcha al mismo tiempo que las medidas de reactivación económica que propuso el año pasado.
Versión en español: Monica Tarău