Preocupación por la violencia en los centros educativos
Solo esta semana se han producido dos agresiones con armas blancas en centros educativos de Rumanía.
Bogdan Matei, 23.10.2026, 10:50
La frustración y la ira se manifiestan cada vez con más frecuencia en actos violentos en un mundo en el que las tensiones políticas y sociales son cada vez más agudas. Rumanía no es una excepción. Los debates públicos entre políticos están salpicados de gritos e insultos.
Desde hace casi dos años, cualquier protesta política termina con incidentes, detenciones y multas policiales. Este otoño, los ganaderos de ovejas y cabras se enzarzaron en una pelea con los gendarmes cerca de la sede del Gobierno. En un fútbol cada vez más pobre en resultados y calidad, el único espectáculo que queda son las peleas entre los aficionados. Las agresiones domésticas, muchas de ellas con resultado de muerte, se han convertido en algo habitual.
Las redes sociales están llenas de odio, insultos y amenazas. El nerviosismo es el estado de ánimo dominante en la sociedad rumana y era inevitable que la violencia extrema, promovida por los adultos, se infiltrara también en las escuelas, entre niños que hace tiempo que perdieron su inocencia. Estudios especializados revelan que actualmente uno de cada dos alumnos rumanos es víctima de amenazas, humillaciones o violencia física.
En Giurgiu (sur), según un informe de la Inspección Escolar del distrito, casi el 80 % de los centros educativos registran casos de violencia verbal y más del 50 %, de violencia física. La mayoría de los conflictos tienen lugar en las aulas o en el patio del colegio. En Bistrița (noroeste), un alumno de 13 años agredió con un cuchillo a una profesora de matemáticas y a otro alumno. La profesora fue operada y se encuentra en estado estable. La fiscalía ha confirmado que el incidente fue premeditado. La profesora apuñalada y otros seis alumnos han obtenido órdenes de protección y el agresor llevará una pulsera de seguimiento. Actualmente está siendo evaluado por psiquiatras. En Pitești (sur), un alumno de 15 años hirió a dos compañeros de clase con un machete. El menor fue detenido en el marco de una causa abierta por agresión, tenencia ilegal de objetos peligrosos, destrucción de bienes y alteración del orden público.
Tras tomar posesión de su cargo, el nuevo primer ministro, Luca Niculescu, ha afirmado que la seguridad en los centros educativos ha sido el principal tema de debate con varios ministros de su equipo ejecutivo. Por su parte, el ministro de Justicia, Radu Marinescu, ha pedido a los órganos judiciales que actúen con rapidez en la investigación de los delitos cometidos en el ámbito escolar y ha anunciado que la institución que dirige dará prioridad a la reforma de la legislación penal en lo referente a la tipificación y sanción de este tipo de delitos, así como a las condiciones de responsabilidad penal de los menores.
El presidente Nicuşor Dan también ha mostrado su preocupación por los dos graves incidentes de violencia ocurridos en centros educativos esta semana. En un comunicado de la Presidencia, el jefe del Estado ha subrayado la necesidad de actuar a tiempo para prevenir este tipo de situaciones. Además, en una publicación en Facebook, ha destacado la importancia del asesoramiento psicológico y del apoyo a los profesores, así como la necesidad de proteger a los niños del acoso y la agresividad en el entorno digital. El jefe de Estado aboga por una colaboración más estrecha entre las autoridades, los profesores, los padres y los alumnos para que cada niño pueda aprender en un entorno seguro.
Los sindicatos del sector educativo advierten de que organizarán protestas si las autoridades no muestran la suficiente preocupación por la violencia en los centros educativos.
Versión en español: Victoria Sepciu