Hoy en día, para muchos rumanos, el 1 de mayo se asocia más con el descanso, las barbacoas y las minivacaciones en la playa, y poco con la reflexión sobre los derechos de los trabajadores o las luchas sindicales.
Bucarest y la cerveza tienen una larga historia en común, la bebida fría y espumosa está presente en los restaurantes y las terrazas de la ciudad como desde siempre.
Las exportaciones rumanas de alimentos están creciendo.Las exportaciones FOB en el primer semestre de este año ascienden a más de 23 mil millones de euros, según datos del Instituto Nacional de Estadística.