Dragobete es el símbolo del amor para los rumanos, identificándose con el dios del amor en la mitología griega, Eros, y con el dios del amor en la mitología romana, Cupido. En la tradición popular, se dice que Dragobete era hijo de la anciana Dochia y era representado como un joven apuesto, fuerte y muy cariñoso que influía positivamente en la vida de quienes lo conocían. Era el dios del amor y el buen humor, percibido como un hermoso veloz y amante del fuego que enloquecía a las chicas.
En este mes de febrero, cuando el amor está en el aire debido a las celebraciones de San Valentín y Dragobete, dedicamos este espacio a un tema más profundo y especial: el amor en Rumanía.
Cada 24 de febrero los rumanos celebramos la fiesta tradicional Dragobete, fiesta que originalmente simbolizaba la llegada de la primavera.