Una buena parte de la historia de Rumanía en la segunda mitad del siglo XX estuvo marcada por la familia Ceaușescu. En primer lugar, por Nicolae, el líder absoluto del país entre 1965 y 1989. Pero otros nombres tampoco tuvieron menos influencia sobre la gente y las decisiones, empezando por su esposa Elena, continuando con sus hijos y terminando con sus hermanos y sobrinos.
En diciembre de 1989, en Rumanía, tuvo lugar la revolución que condujo a la caída del régimen comunista.