Para entrar en la zona del euro, Rumanía debe cumplir una serie de criterios, entre los que se incluyen tener una moneda estable, una inflación baja y un déficit presupuestario inferior al 3 % del PIB. Hace una década se cumplían esos criterios, pero no es así en la actualidad, cuando la adhesión al euro sigue siendo un objetivo nacional
Los datos publicados el lunes por el Instituto Nacional de Estadística muestran que Rumanía ha evitado, al menos estadísticamente, la recesión técnica en la primera mitad del año
Las previsiones de otoño de la Comisión Europea no son muy optimistas: indican que la economía rumana entrará en un periodo de ralentización del crecimiento durante los próximos dos años, debido a las medidas de austeridad adoptadas para reducir el déficit presupuestario, el mayor de la Unión.