En 2026, Rumanía dedica un año entero a dos personalidades que marcaron de manera decisiva la historia cultural y deportiva del siglo XX: el escultor Constantin Brâncuși y la gimnasta Nadia Comăneci. Dos nombres distintos, dos trayectorias aparentemente opuestas, pero unidos por una misma aspiración: la búsqueda de la esencia y de la excelencia absoluta.