Hace aproximadamente 70 millones de años, cuando Europa no era un continente compacto, sino un mosaico de islas separadas por mares más o menos profundos, aparecieron diversas especies de dinosaurios únicos. Una nueva especie de dinosaurio herbívoro de esta categoría fue descubierta en el Geoparque Internacional UNESCO Ţara Hațegului.
El Imperio romano consideraba el río Danubio como una frontera natural con el mundo que denominaba bárbaro. La presencia romana en el Bajo Danubio, en la zona del futuro espacio rumano, se tradujo en asentamientos civiles, fortificaciones militares y obras públicas.