Dobrogea posee un marcado carácter multicultural debido a su posición geográfica en la encrucijada entre Europa y Asia, a orillas del mar Negro, y a su historia marcada por una larga sucesión de dominios romano, bizantino, otomano y, desde 1878, rumano. Esta mezcla creó un mosaico de casi 20 grupos étnicos que conviven en armonía.