Durante la Segunda Guerra Mundial, la información que circulaba por las ondas de radio no era menos importante que la que se difundía a través de los periódicos u otros medios. Por ello, la escucha de las emisoras de radio formaba parte de la recopilación de información y de la lucha contra la propaganda. La tarea de escuchar y elaborar resúmenes informativos recayó en el Ministerio de Asuntos Exteriores.