La situación de seguridad en el mar Negro, del que Rumanía es un país ribereño, figura esta semana tanto en la agenda de la OTAN como en la del Parlamento Europeo.
La crisis política de Bucarest podría terminar en los próximos días.
Los derechos de los grupos étnicos de la Unión Europea, entre ellos los rumanos, a utilizar su lengua materna en las escuelas de Ucrania están garantizados tras la aprobación de una ley al respecto por parte del Parlamento de Kiev.
Las principales fuerzas políticas del Parlamento de Rumanía esperan a conocer el programa y la composición del Gobierno para decidir si conceden el voto de confianza al nuevo primer ministro designado.