Rumanía tiene un déficit de militares en activo y de reservistas. Además, la reserva está envejeciendo de forma natural, ya que está compuesta principalmente por personas que realizaron el servicio militar obligatorio hasta 2007, año en que se suspendió. En Rumanía ha entrado en vigor una nueva ley sobre la preparación de la población para la defensa. Según esta ley, los jóvenes de entre 18 y 35 años, tanto hombres como mujeres, con domicilio fijo en Rumanía, pueden realizar de forma voluntaria un curso de formación militar básica de cuatro meses, tras el cual se inscribirán en la reserva operativa del ejército.