Las previsiones de otoño de la Comisión Europea no son muy optimistas: indican que la economía rumana entrará en un periodo de ralentización del crecimiento durante los próximos dos años, debido a las medidas de austeridad adoptadas para reducir el déficit presupuestario, el mayor de la Unión.
El proyecto de presupuesto para 2025 respetará el límite de déficit del 7% del PIB sin nuevas subidas de impuestos, afirma el ministro de Hacienda, Tánczos Barna