Para entrar en la zona del euro, Rumanía debe cumplir una serie de criterios, entre los que se incluyen tener una moneda estable, una inflación baja y un déficit presupuestario inferior al 3 % del PIB. Hace una década se cumplían esos criterios, pero no es así en la actualidad, cuando la adhesión al euro sigue siendo un objetivo nacional
El crecimiento económico rumano se ralentizará en 2025, según el Banco Mundial