La adhesión de Rumanía a la OCDE
La adhesión de Rumanía a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) constituye un importante objetivo nacional que permitirá al país formar parte del grupo de las economías desarrolladas, afirmó en París la ministra interina de Asuntos Exteriores, Oana Țoiu.
Daniela Budu, 04.06.2026, 12:10
Presente en París en la reunión del Consejo Ministerial de la OCDE, la ministra interina de Exteriores, Oana Țoiu, destacó la importancia que Rumanía concede al proceso de adhesión a la organización, calificándolo como «un importante objetivo nacional que nos permitirá formar parte del club de las economías desarrolladas». En el marco de las negociaciones iniciadas en 2022, Bucarest ya ha concluido 24 de los 25 capítulos que integran este proceso. Una vez finalizado el último capítulo pendiente, relativo al comercio, el país será admitido como miembro de pleno derecho de la OCDE, un estatus que conlleva numerosos beneficios para la economía rumana, según precisó Oana Țoiu. Esta organización, creada hace más de sesenta años, promueve la prosperidad de los ciudadanos, la igualdad de oportunidades y el bienestar para todos, asumiendo la misión de preparar el mundo del mañana. Actualmente está integrada por 38 países de todos los continentes, con economías desarrolladas y emergentes, cuyo objetivo común es aplicar mejores políticas para lograr una vida mejor.
Según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de Bucarest, la edición de 2026 del Consejo reunió a representantes de los Estados miembros de la OCDE, de la Unión Europea, de los países candidatos a la adhesión a la Organización (Argentina, Brasil, Bulgaria, Croacia, Indonesia, Perú, Rumanía y Tailandia), así como de diversos socios y organizaciones internacionales, entre ellas el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Organización Mundial del Comercio y la Unión Africana. La edición de este año se centró en el papel de las políticas industriales para impulsar la competitividad, el crecimiento económico y la prosperidad.
En lo que respecta a Rumanía, las previsiones más recientes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, publicadas el miércoles, indican que el país necesita una consolidación fiscal sostenida después de 2026 para estabilizar la deuda pública y reducir los desequilibrios externos. En este informe, en el que la OCDE prevé una contracción del 0,1 % de la economía rumana en 2026, la Organización subraya que una mayor eficiencia del gasto público, una recaudación tributaria más sólida y una ampliación de la base imponible contribuirían a mejorar la situación fiscal del país.
Asimismo, la OCDE subraya que nuevas ganancias de productividad dependen de una mayor capacidad de innovación, de la adopción de tecnologías digitales, de la educación y de un sector empresarial más dinámico. A nivel macroeconómico, la Organización prevé que la economía rumana crecerá un 2,5 % en 2027, una tasa cercana a su crecimiento potencial. Según la OCDE, la inversión será el principal motor del avance del PIB. La Organización estima también que las exportaciones rumanas se recuperarán gradualmente a medida que mejore la demanda externa, mientras que el crecimiento moderado de las importaciones contribuirá a reducir un déficit por cuenta corriente que sigue siendo elevado. Entre los riesgos señalados figuran los retrasos en la absorción de los fondos europeos, que podrían afectar negativamente a la inversión y al crecimiento económico, así como una consolidación fiscal insuficiente y un aumento excesivo de los salarios, factores que podrían alimentar la inflación y agravar los desequilibrios externos, añade la OCDE.
Versión en español: Brigitta Pană