Se mantiene el control de precios de los alimentos básicos
En Rumanía, el Parlamento ha prorrogado la limitación del margen comercial de los alimentos básicos hasta finales de 2026.
Mihai Pelin, 11.06.2026, 11:08
Varias categorías de alimentos básicos en Rumanía seguirán vendiéndose a precios limitados, según una ley aprobada por el Parlamento. Se trata de la prórroga de una medida de protección social, aprobada en un contexto de elevada inflación y disminución del poder adquisitivo. Con la decisión aprobada recientemente, los comerciantes seguirán respetando los límites impuestos a los márgenes comerciales aplicados a una lista de productos alimenticios considerados esenciales. Entre estos se encuentran el pan blanco, la leche, los huevos, la carne fresca de pollo y cerdo, así como varias frutas y verduras vendidas a granel. La lista incluye productos como los tomates, las cebollas, los pepinos y las judías, pero también frutas de consumo general, como las manzanas, las peras, las ciruelas y las uvas.
El ministro interino de Agricultura, Tánczos Barna, ha declarado que, aunque no está de acuerdo con la intervención del Estado en la economía, considera que es necesario prorrogar el límite máximo para poder mantener el poder adquisitivo. Tánczos Barna:
«Nos encontramos en una situación en la que vemos lo grande que es la presión inflacionista sobre los precios y sobre la cesta de la compra diaria, por lo que, aunque no son deseables las intervenciones del Estado en el mercado libre, en este momento es absolutamente necesaria esta prórroga de la limitación del margen de beneficio en el caso de algunos productos —sabemos que hay 17 productos que figuran en la lista de alimentos básicos para los que se regulan los márgenes. Siempre hemos defendido que, cuando se trata de una presión inflacionista fuera de lo común, el Estado debe intervenir y proteger el poder adquisitivo donde sea posible, al menos en lo que respecta a los alimentos básicos».
Según la exposición de motivos que acompaña al proyecto de ley, las autoridades sostienen que la medida es necesaria para mantener el equilibrio en el mercado agroalimentario y para proteger a los consumidores en un contexto de elevada inflación. Las autoridades también alegan la lucha contra las prácticas comerciales desleales y la reducción de los efectos de la disminución del poder adquisitivo. Por otro lado, los representantes de los comerciantes afirman que la medida no resuelve los problemas de fondo de la economía y que las presiones sobre los costes siguen siendo elevadas. Al mismo tiempo, sostienen que esta medida contribuirá al aumento de los precios de otras categorías de productos que no están incluidas en el régimen de limitación de precios.
La decisión se produce en un contexto económico difícil, ya que Rumanía sigue registrando la tasa de inflación más alta de la UE. Según los datos más recientes, la inflación ha alcanzado el 10,7 %, el nivel más alto de los últimos meses, impulsada por el aumento de los costes de la energía, el transporte y las materias primas. Aunque se introdujo inicialmente como una solución temporal, el límite máximo se ha prorrogado constantemente desde 2023 hasta la actualidad. Desde el inicio de la guerra en Ucrania, la presión sobre los precios de los alimentos ha aumentado constantemente, y las autoridades han recurrido a este mecanismo para intentar limitar los crecientes aumentos de precios.
Versión en español: Monica Tarău