Reestructuraciones liberales
Los liberales de Rumanía han confirmado al primer ministro en funciones, Ilie Bolojan, como líder del partido
Bogdan Matei, 22.06.2026, 11:11
Fundado en el siglo XIX, el Partido Nacional Liberal tiene el legítimo orgullo de haber sido el artífice de los episodios más gloriosos de la historia moderna de Rumanía. La independencia del Estado, en 1877, la consolidación del Estado nacional unitario, tras la Primera Guerra Mundial, el mejor periodo de la economía rumana antes de la instauración del comunismo, en la segunda mitad de la década de 1930, y la adhesión del país a la Unión Europea en 2007: todos ellos fueron procesos gestionados por gobiernos íntegramente o mayoritariamente liberales.
Sin embargo, desde hace años, el PNL se ha convertido en sinónimo de convulsiones internas, escisiones, expulsiones, golpes bajos y alianzas políticas contrarias a la naturaleza, prácticas que no han hecho más que manchar su reputación como partido histórico. En la última década, el PNL ha tenido diez presidentes, ya fueran con plenos poderes o interinos, y rara vez el traspaso de poderes entre ellos se ha producido sin escándalos que han sido del agrado de la prensa.
El domingo no hubo polémica, al menos en la sala, en el congreso extraordinario celebrado en Bucarest, en el que el primer ministro interino Ilie Bolojan, único candidato a su propia sucesión, fue reelegido sin problemas como presidente del PNL.
El único posible rival, el primer ministro designado Adrian Veștea, renunció a presentarse a las elecciones y afirmó, con tono tajante, que no quería avalar un simulacro democrático mediante el cual se instaura una dictadura en el PNL. Porque, según denunció, este congreso supone, de hecho, la eliminación de todos los verdaderos liberales de la dirección.
Destituido junto con su Gobierno por el Parlamento el 5 de mayo, mediante una moción de censura, Bolojan ha sido ahora reelegido por los liberales mediante una moción interna, junto con un equipo del que forman parte, como vicepresidentes, dos miembros de su equipo ejecutivo interino, recién incorporados al PNL: la viceprimera ministra Oana Gheorghiu, procedente de la sociedad civil, y el ministro Dragoș Pîslaru, antiguo líder del insignificante partido REPER.
Considerado la mano derecha de Bolojan, el alcalde de Bucarest, Ciprian Ciucu, ha decidido no presentarse como candidato al cargo de vicepresidente primero, debido a la investigación abierta esta semana en su contra por la Dirección Nacional Anticorrupción por un presunto delito de cohecho, acusación que él rechaza.
Aproximadamente un tercio de los delegados al congreso no acudieron, lo que alimenta las especulaciones de la prensa de que ese sería el porcentaje de opositores a Bolojan dentro del partido. A algunos de los detractores más activos del líder, incluso a los que sí asistieron al congreso, se les ha exigido, mediante una resolución del congreso, que dimitan del PNL, ya que, de lo contrario, serán expulsados. Afiliado al Partido Popular Europeo (centro-derecha), la mayor familia política del continente, el PNL siempre ha sido considerado una formación con vocación de gobierno.
Ahora, sin embargo, los analistas ya no se atreven a pronosticar su trayectoria a medio plazo —en el poder o en la oposición—, ya que son demasiadas las incertidumbres en la escena política rumana.
Versión en español: Antonio Madrid