El Parlamento, convocado a una sesión extraordinaria
El Parlamento rumano, convocado a una sesión extraordinaria para sacar adelante las reformas del PNRR
Corina Cristea, 23.07.2026, 11:58
Los senadores y diputados rumanos han sido convocados la próxima semana a una sesión extraordinaria para tramitar varios proyectos legislativos vinculados al Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR). El objetivo es cumplir los hitos pendientes y evitar la pérdida de una parte importante de los fondos europeos asignados a Rumanía.
El orden del día incluye seis iniciativas legislativas consideradas esenciales para desbloquear nuevos desembolsos del PNRR. Entre ellas figuran la nueva ley de retribución única del sector público, la reforma de la legislación sobre integridad, el Código de Urbanismo y otras medidas de carácter administrativo.
La principal dificultad para alcanzar un acuerdo entre las fuerzas políticas sigue siendo la nueva ley salarial, rechazada por los sindicatos y origen de las protestas convocadas en las últimas semanas.
El Partido Socialdemócrata (PSD), la formación con mayor representación parlamentaria, ha anunciado que no respaldará el texto en su redacción actual y que presentará un paquete de enmiendas para garantizar que los empleados del sector público no sufran una reducción de sus ingresos.
También la Unión Democrática de los Húngaros de Rumanía (UDMR), que forma parte del Gobierno interino junto con el Partido Nacional Liberal (PNL) y la Unión Salvar Rumanía (USR), ha expresado reservas, especialmente en lo que respecta a la remuneración del personal sanitario.
El ministro de Sanidad, Cseke Attila, afirmó que las conversaciones continuarán a nivel técnico, sobre todo en relación con el límite de los complementos salariales, y confirmó que el Ministerio de Trabajo ya ha incorporado al proyecto parte de las propuestas consensuadas con los sindicatos del sector.
Las conversaciones continúan pese a que el Tribunal de Apelación de Bucarest suspendió el procedimiento de adopción de la ley al considerar que un Gobierno interino no puede promover proyectos legislativos.
Por su parte, el Ministerio de Trabajo anunció que recurrirá la resolución judicial y precisó que esta decisión no afecta al diálogo social, ya que la institución se limita a elaborar la documentación técnica que servirá de base para una futura iniciativa parlamentaria.
Otra de las reformas pendientes es el Código de Urbanismo. El PSD condiciona su apoyo a este proyecto al aplazamiento hasta 2028 de la aplicación del referéndum de Bucarest.
Entre las iniciativas pendientes figuran también la descarbonización del sector de la calefacción y la refrigeración, manteniendo las medidas de protección para los consumidores vulnerables, así como la reforma de la Agencia Nacional de Integridad (ANI), a la que el PSD también ha anunciado que no dará su respaldo.
El líder socialdemócrata, Sorin Grindeanu, acusa a la USR de haber presentado varias enmiendas que, a su juicio, menoscaban las competencias de la Agencia Nacional de Integridad en materia de control del patrimonio de los cargos públicos.
La USR sostiene, por el contrario, que Sorin Grindeanu pretende mantener el control político del PSD sobre la Agencia Nacional de Integridad, poniendo así en riesgo un desembolso de cerca de 800 millones de euros del PNRR.
Rumanía dispone hasta finales de agosto para aprobar las reformas necesarias que permitan cumplir los hitos previstos en el Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia, de los que depende la llegada de una parte significativa de los fondos europeos.
Versión en español: Valeriu Radulian