A la espera del informe de Standard & Poor’s
El primer ministro interino liberal, Ilie Bolojan, se reunió en Bucarest con una delegación de la agencia de calificación internacional Standard & Poor’s.
Mihai Pelin, 25.09.2026, 12:05
El primer ministro interino liberal, Ilie Bolojan, se reunió con una delegación de la agencia internacional de calificación financiera Standard & Poor’s, que se encontraba en Bucarest para evaluar la situación económica y fiscal de Rumanía. En la reunión también participó el ministro de Hacienda, Alexandru Nazare.
Durante la reunión, se analizó el contexto político actual y la situación fiscal y presupuestaria de Rumanía, que sigue una trayectoria de equilibrio y estabilización de las finanzas públicas. El jefe del Ejecutivo subrayó que el ajuste presupuestario debe ir acompañado de cambios que surtan efecto a largo plazo, como una administración más eficiente, empresas públicas reformadas, una mejor definición de las prioridades del gasto público e inversiones que generen crecimiento económico. El primer ministro señaló, además, que para mantener la credibilidad de Rumanía en el exterior, incluso entre los inversores, es esencial continuar con las reformas asumidas por el actual Gobierno.
La ejecución presupuestaria y la continuidad de la consolidación fiscal son los principales argumentos de Rumanía en la actual evaluación de su calificación crediticia, según escribió el ministro interino de Hacienda en una publicación de internet tras la reunión con los expertos internacionales de Standard & Poor’s, que se encuentran en Bucarest preparando el informe que se publicará a principios del mes que viene. Alexandru Nazare señaló que las conversaciones se habían centrado también en las dificultades del momento actual, incluidas las incertidumbres políticas, las presiones externas y las relacionadas con los costes de financiación, y presentó la estrategia del Ministerio para la próxima etapa, en la que el énfasis principal seguiría estando en la disciplina presupuestaria, la priorización de las inversiones y el aprovechamiento de los fondos europeos.
Mantener la calificación sigue siendo el principal objetivo de este período. De ello dependen las condiciones en las que Rumanía se financia, la confianza de los inversores y los recursos que podemos destinar al desarrollo en lugar de que se consuman en intereses, subrayó el ministro.
En su último análisis, S&P situó la calificación soberana en el último nivel de la categoría recomendada para inversiones y, en la actualidad, los analistas no descartan una rebaja para Rumanía. En este contexto, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) mantiene sus previsiones sobre la evolución de la economía rumana para 2026 y 2027, en línea con las de junio, y advierte de que persisten los riesgos de una evolución negativa, según un informe reciente.
Tras el crecimiento del 0,7 % de la economía rumana en 2025, el BERD prevé un descenso del 0,2 % en 2026 y un avance del 1,8 % en 2027. Aunque los desequilibrios externos han comenzado a moderarse, el déficit por cuenta corriente de Rumanía sigue siendo uno de los más elevados de la UE, mientras que la inflación se mantiene en su nivel más alto. La depreciación del leu frente al euro, unida al aumento de los precios de la energía, podría prolongar las presiones inflacionistas, según señala el informe.
Desde que inició sus operaciones en Rumanía en 1991, el BERD ha invertido más de 12 700 millones de euros en más de 600 proyectos, la mayoría de ellos en el sector privado.
Versión en español: Victoria Sepciu