¿Qué tipo de presupuesto plurianual para la UE?
Los líderes europeos se reunirán esta semana en Bruselas para debatir la propuesta de recortar en un 8% el presupuesto para el periodo 2028-2034
Roxana Vasile, 12.10.2026, 11:15
Los líderes de los Estados miembros de la Unión Europea se reunirán a finales de esta semana en Bruselas para debatir la reciente propuesta de la Presidencia semestral irlandesa de reducir en un 8% el presupuesto comunitario para el período 2028-2034.
Este porcentaje se considera una solución de compromiso entre los llamados Estados «prudentes», que exigen una reducción más drástica del gasto —con Alemania a la cabeza—, y aquellos que quieren proteger la financiación destinada a la agricultura y al desarrollo regional, con Italia a la cabeza.
En cifras, la variante irlandesa supone 1.62 billones de euros, a precios de 2025, frente a los aproximadamente 1.76 billones que supone la propuesta inicial de la Comisión Europea.
Para agricultura, cohesión y pesca se prevé una reducción del 3% respecto a la propuesta de la Comisión. La financiación destinada a la competitividad, la investigación y la defensa se reduciría en un 13%, mientras que los fondos para la cooperación con países no pertenecientes a la Unión se recortarían en un 17%. La Presidencia irlandesa propone además nuevas fuentes de ingresos, estimadas en 55.000 millones de euros anuales, procedentes de los aranceles aduaneros y de la comercialización de los certificados de emisión de carbono.
Sin embargo, el paquete no incluye las tres fuentes de financiación adicionales respaldadas por el Parlamento Europeo: un impuesto sobre los servicios digitales, otro sobre los juegos de azar en línea y otro sobre los criptoactivos.
El negociador jefe del Parlamento Europeo en materia presupuestaria, el rumano Siegfried Mureşan, del Partido Liberal, rechaza el compromiso irlandés y exige un presupuesto un 10% superior al propuesto por la Comisión. Advierte de que, de lo contrario, la Unión corre el riesgo de no disponer de fondos suficientes ni para las políticas tradicionales, como la agricultura y las regiones, ni para las nuevas prioridades: la defensa y la competitividad.
Para Rumanía, hay mucho en juego: necesita mantener la financiación europea destinada a la agricultura y a la cohesión, fondos esenciales para el desarrollo de las infraestructuras y la reducción de las diferencias entre regiones. De hecho, Rumanía se encuentra entre los 17 Estados miembros que se oponen a la reducción de esta financiación.
Victor Negrescu, vicepresidente del Parlamento Europeo y coordinador del grupo de trabajo de los socialistas europeos sobre el futuro presupuesto, explica por qué la propuesta irlandesa supone una grave señal de alarma: «Estamos debatiendo sobre los fondos destinados a carreteras, colegios, hospitales, agricultura, desarrollo rural, apoyo a las empresas rumanas y creación de empleo. Seis de cada diez inversiones públicas en Rumanía se han realizado con fondos europeos desde la adhesión hasta la actualidad. Es fundamental que estos riesgos para Rumanía se eliminen en las negociaciones europeas».
Se perderá dinero —añade Victor Negrescu— también en educación, sanidad, protección civil, solidaridad ante catástrofes o en digitalización e inteligencia artificial. El presupuesto necesitará la unanimidad de los 27 Estados miembros y la aprobación del Parlamento Europeo.
Versión en español: Antonio Madrid