El nuevo primer ministro rumano, en Chisináu
Rumanía reafirma su firme apoyo a la vecina República de Moldavia (exsoviética y de mayoría de habla rumana).
Bogdan Matei, 28.10.2026, 10:29
Creada en parte de los territorios rumanos orientales anexionados en 1940, tras un ultimátum, por la Unión Soviética estalinista, la actual República de Moldavia proclamó su independencia de Moscú el 27 de agosto de 1991. Ese mismo día, Rumanía se convirtió en el primer país del mundo en reconocer la estatalidad de su nuevo vecino. Durante los 35 años transcurridos desde entonces, Bucarest ha sido el defensor más constante y enérgico de la soberanía y la integridad territorial de la República de Moldavia y, en el último período, de su integración europea.
Ya se ha convertido en una costumbre que los nuevos jefes de Estado o de Gobierno de Bucarest y, respectivamente, de Chisináu, visiten el país vecino inmediatamente después de asumir el cargo, en lo que constituye su primer viaje al extranjero durante su mandato. El nuevo primer ministro rumano, Luca Niculescu, que asumió el cargo hace una semana, no ha sido una excepción. Tras reunirse con su homólogo de Chisináu, el prooccidental Vasile Tofan, Niculescu declaró que la República de Moldavia y Rumanía acelerarán la finalización de los proyectos conjuntos de infraestructura y energía y reforzarán sus relaciones económicas. Añadió que Rumanía reafirma su apoyo a la República de Moldavia en su proceso de integración europea, en materia de seguridad y en el fortalecimiento de su independencia energética. Bucarest también apoya la apertura de los dos últimos grupos de negociación para la adhesión de la República de Moldavia a la Unión Europea antes de que termine este año y promete asistencia técnica para armonizar la legislación nacional con la comunitaria.
Por su parte, el primer ministro Tofan afirmó que su equipo se propone acelerar los proyectos conjuntos con Rumanía, especialmente los relacionados con la conectividad entre ambos países. Entre las prioridades figuran la construcción de varios puentes sobre el río fronterizo Prut, la modernización de las carreteras y la mejora de la eficiencia de los pasos fronterizos.
Ambos responsables debatieron sobre la aceleración de los proyectos de interconexión eléctrica, así como sobre la posibilidad de que, a partir de la próxima temporada fría, la República de Moldavia pueda beneficiarse del suministro de gas natural procedente del yacimiento Neptun Deep, situado en el mar Negro. Vasile Tofan también señaló que la República de Moldavia desea atraer más inversiones rumanas en sectores como la industria, la energía, la tecnología y las infraestructuras, entre otras cosas para crear oportunidades de participación en la futura reconstrucción de la vecina Ucrania, invadida por las tropas rusas.
El primer ministro Luca Niculescu inició su visita con reuniones con representantes de la Embajada y del Consulado General de Rumanía en Chisináu. Asimismo, mantuvo un encuentro con el metropolitano de Besarabia, Antonie, que depende canónicamente del Patriarcado Ortodoxo de Bucarest. El jefe del Gobierno también se reunió con representantes de empresas rumanas que desarrollan proyectos de inversión en la República de Moldavia y destacó que estas han creado alrededor de 12.000 puestos de trabajo en el país vecino. Asimismo, señaló que el comercio bilateral alcanzó aproximadamente los 4.500 millones de euros el año pasado.
Versión en español: Brigitta Pană