Retrospectiva semanal
Lo más destacado de la semana del 23 al 27 de marzo de 2026
Bogdan Matei, 28.03.2026, 08:10
Decreto ley en Bucarest, tras un mes de guerra en Oriente
El Gobierno en Bucarest aprobó el jueves un decreto ley por la que se declara, hasta mediados de año, el estado de crisis en el mercado de los combustibles y se imponen límites máximos y restricciones, con el objetivo declarado de mitigar la subida vertiginosa de los precios provocada por la nueva guerra en Oriente Medio, que estalló a finales de febrero. A partir del 1 de abril, y durante tres meses, el margen comercial de las empresas del sector petrolero se limitará al valor medio registrado el año pasado. Los agentes económicos que apliquen márgenes comerciales por encima del nivel permitido serán sancionados con multas de entre el 0,5 % y el 1 % de la facturación obtenida en 2025. Los operadores económicos deben reducir del 8 % al 2 % el contenido de biocombustible en la gasolina. La exportación de gasóleo solo puede realizarse con la autorización de los Ministerios de Economía y Energía. Sin estas autorizaciones, las empresas recibirán multas que oscilarán entre el 5 % y el 10 % de su volumen de negocio y se les confiscarán los bienes resultantes de las exportaciones. El Gobierno sostiene que este paquete de medidas se basa en los principios de reparto de costes entre el Ejecutivo, el sector privado y los ciudadanos, y en la puesta en marcha de soluciones con efectos colaterales mínimos en el mercado, transparentes y fáciles de aplicar. Lo más importante en un mercado es la competencia, y para solucionar un problema de crisis habría que recortar los ingresos del Estado, es decir, los impuestos especiales o el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA), afirma, en respuesta, el presidente de la Asociación de Proveedores de Energía de Rumanía, Laurenţiu Urluescu. Es una opinión que comparten también los analistas económicos entrevistados por Radio Rumanía. Las confederaciones sindicales representativas se han negado a participar en la reunión dedicada precisamente a este tema, del Consejo Nacional Tripartito de Diálogo Social, donde se habrían reunido con los responsables políticos y los representantes de la patronal. Los líderes sindicales acusan al Gobierno de simular la consulta a los interlocutores sociales y reclaman, por su parte, la reducción del IVA y de los impuestos especiales sobre los combustibles.
Hipótesis: rumanos en Ormuz
El primer ministro Ilie Bolojan ha señalado que Rumanía podría participar en misiones de desminado en el estrecho de Ormuz, actualmente bloqueado por la guerra, pero solo una vez que se alcance un alto el fuego entre las partes implicadas: Estados Unidos e Israel, por un lado, e Irán, por otro. En la actualidad, solo se están realizando análisis y se debate cómo podría implicarse efectivamente Bucarest en esta iniciativa —ha explicado en Radio Rumanía el ministro de Defensa, Radu Miruţă, quien había anunciado, como primero y prácticamente único, que sus subordinados podrían contribuir a aliviar la tensión en el estrecho con información y personal especializado en desminado marítimo.
Los mineros han regresado a Bucarest
Varios cientos de mineros del Valle del Jiu (centro-oeste) se manifestaron el martes frente al edificio del Gobierno, descontentos por la pérdida de puestos de trabajo y por el hecho de que, en plena crisis energética mundial, aún no se haya firmado el nuevo convenio colectivo. Exigen la intervención de las autoridades y la renegociación de los plazos para el cierre de la minería, asumidos por Rumanía a través del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia, acordado por el Gobierno en Bucarest con la Comisión Europea. La Gendarmería utilizó gases lacrimógenos después de que algunos manifestantes forzaran las vallas que rodeaban la zona de la concentración pública. Por lo demás, la cobertura mediática de la protesta fue prácticamente insignificante. Los mineros de hoy en día ya no significan casi nada en Bucarest, donde, en la década de 1990, sus predecesores acudían con frecuencia, ya fuera para reprimir violentamente la oposición al régimen de izquierda inmediatamente posterior al comunismo, ya fuera con el objetivo declarado de derrocar a los gobiernos cuyas políticas sociales les desagradaban.
Besarabia, 108
El primer ministro Ilie Bolojan recordó que el 27 de marzo se cumplieron 108 años de la unión de Besarabia con Rumanía (provincia con una población mayoritariamente rumana que estuvo, durante más de un siglo, bajo la ocupación del Imperio Zarista – nota del editor) —un momento histórico que calificó como «la primera piedra de la reunificación nacional», al final de la Primera Guerra Mundial. El jefe del Gobierno depositó coronas de flores en las tumbas del monasterio de Cernica, cerca de Bucarest, de algunos de los artífices de la Unión de 1918, quienes, en 1940, cuando Rumanía cedió Besarabia tras un ultimátum emitido por la Unión Soviética estalinista, lograron ponerse a salvo de los ocupantes. Estos acabaron, finalmente, en las cárceles del régimen comunista de Rumanía, instaurado tras la Segunda Guerra Mundial por las tropas de ocupación soviéticas. «¡Que Dios dé descanso eterno a los mártires y héroes de nuestra nación!», escribió Ilie Bolojan en una publicación en las redes sociales. En la mayor parte de los territorios rumanos orientales anexionados por los rusos hace 86 años se constituyó la actual República de Moldavia.
Fútbol: un verano tranquilo para los rumanos, que se quedan en casa durante el Mundial
La selección nacional de fútbol de Rumanía volvió a quedarse fuera de la clasificación para el Mundial tras caer derrotada por 1-0 ante Turquía el jueves por la noche, en su visita a Estambul, en la semifinal de la repesca para la fase final de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. La prensa deportiva de Bucarest afirma que este fracaso supone el final del camino y el fin de la carrera del por lo demás respetado seleccionador octogenario Mircea Lucescu, múltiple campeón nacional en Rumanía, Turquía y Ucrania y ganador de la Copa de la UEFA con el Galatasaray, también de Estambul. Lucescu ya era seleccionador en 1984, cuando Rumanía se clasificó, por primera vez, para la Eurocopa, celebrada en Francia. En aquella época, solo participaban ocho equipos en la fase final del torneo continental. Y la prensa sigue escribiendo que el sucesor más probable de Lucescu es el exgran internacional Gheorghe Hagi (61 años), la única figura del fútbol rumano con un palmarés que incluye títulos de campeón nacional como jugador, como entrenador y como presidente fundador de un club. La última Copa del Mundo en la que participó Rumanía fue la de 1998.
Versión en español: Monica Tarău