Estado de crisis en el sector de los combustibles
El 1 de abril entrará en vigor el decreto de emergencia que declara el estado de crisis en el mercado del petróleo y los productos petrolíferos de Rumanía.
Ştefan Stoica, 27.03.2026, 10:56
Tras recibir críticas de los sindicatos, pero también de una parte del sector empresarial e incluso de voces procedentes de la coalición cuatripartita por su tardanza a la hora de adoptar medidas que mitigaran el impacto del encarecimiento de los combustibles, el Gobierno rumano reaccionó con retraso y aprobó la tan esperada ordenanza de emergencia. El documento declara el estado de crisis en el mercado del petróleo y de los productos petrolíferos (gasolina y gasóleo) en Rumanía.
La medida, que se aplicará entre el 1 de abril y el 30 de junio, establece principalmente la limitación del margen comercial a la media aplicada en 2025 y la reducción del porcentaje de biocombustible en la gasolina del 8 % al 2 %. El Gobierno considera que estas medidas disuadirán a las empresas que pudieran especular y obtener así beneficios indebidos. La ley también introduce un mecanismo de control y sanciones por el incumplimiento de estas disposiciones, que consisten en multas de entre el 0,5 % y el 1 % de la facturación del año anterior.
Esta ordenanza podrá prorrogarse sucesivamente, en tramos de tres meses como máximo, si la situación lo requiere. En una entrevista concedida a una publicación digital, el primer ministro, Ilie Bolojan, anunció que la próxima semana el Gobierno analizará un nuevo conjunto de medidas para frenar la subida del precio de los combustibles. Explicó por qué la reducción del IVA no es una opción y que probablemente se modificará el importe del impuesto especial aplicado a estos productos.
«El lunes por la mañana tendremos una nueva reunión del grupo de trabajo y nos proponemos presentar una segunda medida antes de que termine el día, que supondrá una intervención para reducir los impuestos. Respecto a la reducción del IVA, tenemos un procedimiento de infracción con la Unión Europea. En cuanto a los impuestos especiales, es la solución más sencilla y es muy probable que nos lleve a ello».
Según la ordenanza aprobada el jueves, la exportación de gasóleo y petróleo solo podrá realizarse con la autorización de los ministerios de Economía y Energía. En caso de no contar con dichas autorizaciones, las empresas serán sancionadas con multas que oscilarán entre el 5 % y el 10 % de su volumen de negocio, y se confiscarán los bienes destinados a dicha operación, los utilizados en ella o los resultantes de la misma. La aplicación de estas medidas será supervisada por los ministerios de Finanzas, Economía y Energía, así como por el Consejo de la Competencia. No obstante, los expertos consideran que este paquete de medidas no es suficiente para mitigar el impacto del encarecimiento de los combustibles.
El presidente de la Asociación no gubernamental Energía Inteligente, Dumitru Chisăliţă, estima que el decreto de emergencia del Gobierno provocará una bajada del precio de los combustibles de hasta 20 bani por litro, es decir, 4 céntimos de euro. No obstante, anticipa que esta bajada no se mantendrá, ya que quedará anulada en pocos días por el aumento de los costes.
Por otra parte, el presidente Nicuşor Dan ha querido disipar el temor de que en un futuro próximo se plantee la cuestión de la racionalización de los combustibles.
Versión en español: Victoria Sepciu