Estado de la Unión 2026
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha abogado por una Unión más fuerte, más independiente y más capaz de hacer frente a un contexto internacional marcado por la guerra en Ucrania.
Mihai Pelin, 17.09.2026, 12:35
Europa debe desarrollar su propia defensa, reducir sus dependencias energéticas y comerciales y limitar el acceso de los niños a las redes sociales. Estas son algunas de las líneas de actuación esbozadas por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en su discurso sobre el Estado de la Unión, en el que también propuso un mecanismo europeo de respuesta ante las amenazas a la seguridad, similar al artículo 4 del Tratado de la OTAN. Una de las prioridades urgentes de la Unión proviene del ámbito digital, desde la manipulación y la desinformación hasta el impacto de las redes sociales en los niños.
Sin embargo, Ursula von der Leyen quiere limitar el acceso de los más pequeños, y la Comisión propone una ley europea para los niños, con un sistema de protección gradual. De este modo, los menores de 13 años no tendrán acceso a las redes sociales, y los menores de 15 años ya no podrán tener una cuenta personal. Estas cuentas serán creadas y supervisadas por los padres, con funciones limitadas y restricciones de tiempo: una hora al día. En materia de seguridad, von der Leyen anuncia una nueva estrategia europea y propone un mecanismo de emergencia. Si un Estado miembro lo activa, todos los demás se reunirían para coordinar las respuestas ante amenazas que no constituyan un ataque armado, pero que pongan en peligro la seguridad nacional.
Además, vuelve a plantear la idea del Consejo Europeo de Seguridad. En lo que respecta a Ucrania, Bruselas quiere desarrollar, junto con Kiev, un sistema modular y accesible de defensa antimisiles, denominado FREIA. Ursula von der Leyen afirma que, la semana pasada, se aprobó la adquisición de misiles Patriot estadounidenses, pero que Europa no debe depender en el futuro de un único proveedor. A nivel global, la presidenta de la Comisión Europea pone la mirada en Canadá. Propone pasar del acuerdo comercial a una alianza para el futuro e invita a Ottawa a convertirse en el primer miembro asociado de la UE.
Por lo demas, el primer ministro canadiense, Mark Carney, estuvo presente, en el pleno del Parlamento Europeo y aplaudió durante un buen rato. La relación entre ambos bloques se ha estrechado cada vez más, en un contexto de agresividad económica y política por parte de la Administración Trump de Estados Unidos. Uno de los problemas sigue siendo la energía y la dependencia de las importaciones, debido a la crisis provocada por el cierre del estrecho de Ormuz. La Unión ha pagado 90.000 millones de euros más por la misma cantidad de combustibles importados. Para contrarrestar esta situación, Ursula von der Leyen quiere acelerar la electrificación y las inversiones en redes.
El objetivo es duplicar la cuota de la electricidad de aquí a 2040, lo que podría reducir la factura de las importaciones de combustibles fósiles en 260.000 millones de euros al año. Cuando se habla de dependencias, también se habla de China. Más del 80 % de los materiales raros o críticos proceden de China, y en el caso de algunos tierras raras, la dependencia alcanza el 90 %. Para equilibrar la situación, Ursula von der Leyen anuncia la creación de una corporación europea para materias primas críticas, que garantice el abastecimiento de la Unión a partir de otras fuentes. A esta dependencia se suma el déficit comercial con Pekín, con el que Bruselas lleva tiempo negociando, pero sin resultados.
Versión en español: Monica Tarău