La República de Moldavia, preparada para las negociaciones de adhesión
Los responsables políticos prooccidentales de Chisináu siguen adelante con el proceso de integración europea.
Bogdan Matei, 20.05.2026, 11:40
«La República de Moldavia está preparada para iniciar todas las negociaciones de adhesión con la Unión Europea y espera que las instituciones comunitarias y los Estados miembros encuentren una solución para iniciar las conversaciones formales a finales de junio, cuando concluya el mandato de la actual presidencia chipriota del Consejo», ha declarado la jefa del pequeño Estado exsoviético, de mayoría rumanohablante, Maia Sandu, tras la reunión en Estrasburgo con la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola. «Estamos listos para iniciar las negociaciones en todos los ámbitos, llevamos preparados desde hace tiempo».
«Esto ha sido reconocido tanto por la Comisión como por el Consejo, y la apertura oficial de las negociaciones para todos los ámbitos permitirá a la República de Moldavia pasar a las siguientes etapas. Todavía nos queda mucho trabajo por delante, pero queremos que se nos permita dar el siguiente paso», ha añadido la presidenta Sandu, según la prensa de Chisináu. «Nuestro mensaje sigue siendo muy claro hoy: el lugar de la República de Moldavia está en la Unión Europea, y aquí pueden contar con el Parlamento Europeo como un aliado fuerte para hacer realidad este objetivo», afirma, por su parte, Roberta Metsola.
Considera que la república situada en la frontera oriental de la Unión, un enclave entre Rumanía y Ucrania invadido por las tropas de Moscú, avanza con determinación hacia la adhesión, a pesar de las constantes injerencias de Rusia y de los intentos de desestabilizarla. El Parlamento Europeo considera que ahora es el momento de avanzar en las negociaciones de adhesión, ya que, con el acercamiento de la República de Moldavia, nuestra Unión se hace más fuerte —concluye la política maltesa. No es la primera responsable comunitaria que afirma que el actual régimen prooccidental de Chisináu es, gracias a las reformas promovidas de forma consecuente, uno de los mejores de la clase de aspirantes a la adhesión, ya sean del espacio exsoviético o de los Balcanes Occidentales.
Sin embargo, desde el punto de vista técnico, queda aún mucho por hacer para que la República de Moldavia, que estuvo más de medio siglo, desde 1940 hasta 1991, bajo la ocupación de Moscú, alcance los estándares europeos. El propio viceprimer ministro para la Reintegración del Gobierno de Chisináu, Valeriu Chiveri, admite que una ecuación difícil de resolver es el estatus de la región separatista prorrusa de Transnistria, que quedó, de facto, fuera del control de las autoridades centrales en 1992, tras un conflicto armado que se saldó con cientos de muertos y que se concluyó con la intervención de las tropas rusas del lado de los rebeldes.
La República de Moldavia no quiere una integración «por partes», pero tampoco acepta que la resolución del conflicto de Transnistria se convierta en una condición previa para la adhesión a la Unión Europea, declara Chiveri a la prensa en Bruselas. Y recuerda que la resolución del asunto de Transnistria depende de numerosos factores, que no solo tienen que ver con Chisináu: la voluntad política de los separatistas, la influencia de Moscú, la presencia militar rusa ilegal en la región y la evolución de la guerra en Ucrania.
Versión en español: Monica Tarău