Desde Rumanía hacia el mundo: «Răvăşitul oilor», antigua tradición rumana
¡Bienvenidos, amigos oyentes! En esta edicion les presentamos una antigua y hermosa tradición rumana, conocida como RAVASITUL Oilor. El regreso de las ovejas es una antigua costumbre de las aldeas rumanas que marca el final del año pastoril, el momento en que los rebaños descienden de las montañas en otoño y regresan a sus dueños.
Simona Sarbescu, 06.10.2026, 19:04
El regreso de las ovejas es una antigua costumbre de las aldeas rumanas que marca el final del año pastoril, el momento en que los rebaños descienden de las montañas en otoño y regresan a sus dueños.
El Festival de las Ovejas se celebraba cada año durante la tercera semana de septiembre, o en algunas zonas, en octubre. Por un lado, los pastores descendían de las montañas con sus rebaños, mientras que los campesinos se reunían en diversos puntos clave para llevar a sus animales a casa. Los pastores llevan las ovejas a los pueblos después de pasar el verano en los rediles de montaña.
La operación de contar, seleccionar y devolver las ovejas a cada aldeano se llama «răvășit».
Cada año, las ovejas se entregaban al pastor durante el primer mes de primavera. Esta «operación» de reunir a las ovejas se llamaba «răvășit», pero lo que comenzó como un simple acontecimiento se convirtió con el tiempo en una celebración en el verdadero sentido de la palabra, que aún hoy se celebra con bonitas ferias y festividades.
También en este momento se entregan el queso, la cuajada, la lana y los productos obtenidos durante el verano, según los acuerdos con los pastores.
La celebración y la feria: Hoy en día, el evento se ha convertido en una gran fiesta rural, como la de Bran. Allí se celebran ferias con pastrami, bulz y quesos tradicionales, acompañadas de música y bailes folclóricos.
Esta hermosa celebración tradicional marca el final del año pastoril y el descenso de los rebaños de las montañas en otoño.
Un importante significado es el fin de la trashumancia, ya que los pastores regresan de las montañas con sus ovejas después de pasar todo el verano allí.
Tiene lugar el reparto de las ovejas. Los pastores devuelven las ovejas y los productos obtenidos (queso, lana) a sus legítimos dueños.
El evento simboliza la preparación de los animales para el invierno.
Desde 1968, esta costumbre se acompaña del Festival del Queso y el Pastrami, que celebra la cultura local a través de gastronomía tradicional, que incluye pastrami a la parrilla, salchichas, bulz y quesos.
En las Ferias de artesanía, los productores locales pueden vender sus delicias y productos artesanales.
La bajada de las ovejas es una celebración simbólica que marca el final del año pastoril. Desde la antigüedad, se celebra coincidiendo con el descenso de las ovejas de la montaña, con bailes, juegos y mucha alegría. Así nació la tradición de que los productores presenten sus productos y los enorgullezcan ante los demás. Los participantes tienen la oportunidad de cantar, bailar y degustar platos típicos, especialmente bulz, quesos y pastrami de oveja, acompañados de mosto casero.
La bajada de las ovejas es la celebración más importante de la región de Bran. Se estableció la costumbre de celebrarla el primer domingo de octubre en Bran, en la plataforma de Vama, cuando los pastores bajan las ovejas de la montaña. Tras desembarcar, el pastor devuelve los animales a sus respectivos dueños y formaliza el acuerdo (entrega el queso y cobra las tarifas de pastoreo y tratamiento).
La feria gastronómica destaca los productos auténticos de la zona de Bran: queso burduf, urdă, cuajada, telemea de oveja, pastrami, embutidos, polenta, encurtidos, mermeladas y bebidas tradicionales como el mosto, la țuică o la palincă.
El programa del evento incluye concursos de degustación, demostraciones culinarias, talleres prácticos y desfiles folclóricos. El ambiente folclórico se anima con música tradicional, bailes y trajes típicos, con la participación activa de la comunidad local en una dinámica interacción con los visitantes.
El evento se celebra, como de costumbre, en la meseta de «Inima Reginei -Corazon de la Reina», a los pies del Castillo de Bran, ofreciendo un entorno natural espectacular y la accesibilidad necesaria para la organización de eventos de gran envergadura.
El evento, también conocido como el «Festival del Queso y Pastrami de Bran», consiste en la bajada de los rebaños de ovejas de las montañas, que se distribuyen a sus propietarios junto con todos los productos cosechados durante el verano.
Además, hay exposiciones con degustación de queso y pastrami, así como exhibiciones de animales, como vacas, caballos y ovejas.
En Runcu el Festival de la Oveja se celebra en septiembre. Los visitantes suelen venir a comprar el famoso queso, y en este festival hay juegos, bailes y la presencia de artesanos de toda Rumanía, que deleitan al público con sus creaciones artesanales.
Sanmedru es una deidad del panteón rumano, protector del invierno pastoral, que heredó el nombre y la fecha de celebración de San Dumitru del calendario ortodoxo, celebrado el 26 de octubre. Junto con Sangiorz, Samedru divide el año pastoral en dos estaciones simétricas: el verano, entre el 23 de abril y el 26 de octubre, y el invierno, entre el 26 de octubre y el 23 de abril.
A diferencia de Sangiorz, que retiene el invierno y cubre el bosque de hojas, Samedru retiene el verano y lo deja sin hojas. En la tradición popular (leyendas, creencias, cuentos de hadas), Samedru es un hombre, pastor o ganadero, o un niño que se transforma durante la noche en un cerdo, antiguo símbolo zoomorfo del espíritu del trigo. Pero, en la ceremonia nocturna conocida como el Fuego de Sâmêdru, la divinidad tiene otra apariencia: el abeto sacrificado (cortado del bosque) se incinera durante un festín nocturno, que evoca el antiguo comienzo de la estación. Bajo la apariencia de un «santo», Sâmêdru recorre la Tierra a menudo acompañado por Sângiorz, con quien ha sellado un pacto de vida o muerte: Sângiorz debe cubrir el bosque de hojas antes del 23 de abril, y Sâmêdru debe despojarlo de ellas antes del 26 de octubre.
En los entornos pastoriles, Sâmêdru se heredaba de padre a hijo como antropónimo y patrón de la casa. Las creencias y costumbres sobre la divinidad precristiana sobre la que se superpuso el santo cristiano Dumitru están atestiguadas en toda Rumania, especialmente en las zonas ganaderas. Como pilar del calendario para la renovación estacional o anual del tiempo, el Sâmedru concentraba numerosos actos rituales (de purificación, fertilidad prácticas de conmemoración y mejora de las almas de los difuntos que abandonaban las tumbas en esta fecha, predicciones para el invierno que comenzaba y actividades socioeconómicas.
Esta festividad es conocida en toda Rumanía, especialmente en entornos rurales.
En Bărăgan, debido a las condiciones climáticas diferentes a las de las montañas, la Fiesta de las Ovejas se celebra más tarde, finalizando el 6 de diciembre, día de San Nicolás.