Los villancicos rumanos tienen una larga y rica historia, estrechamente ligada a las tradiciones y creencias del pueblo rumano. Sus letras hablan de acontecimientos bíblicos, como el nacimiento de Jesucristo, pero también de aspectos relacionados con la vida en el pueblo, amor, amistad, generosidad y solidaridad.
El equinoccio es uno de los momentos más importantes del año, estando marcado por varias costumbres y tradiciones desde la antigüedad.
El 21 y 21 de julio se celebró una de las fiestas populares más conocidas de Rumanía: la Feria de las Chicas del monte Găina (Gallina), a 1.500 metros de altitud, que se remonta a 1816.