A principios del otoño de 1924, en el mes de septiembre, tuvieron lugar una serie de acontecimientos en la localidad de Tatar-Bunar, en el sur de la actual República de Moldavia. Grupos armados procedentes de la URSS cruzaron ilegalmente el Dniéster, ocuparon la localidad de Tatar-Bunar, izaron la bandera roja y dejaron de reconocer la soberanía del Estado rumano. La prensa de la época y el Estado rumano calificaron estas acciones de terroristas, mientras que los historiadores se refirieron a ellas como «levantamiento», «rebelión» y «acciones armadas».