Hace 100 años, la reina María, segunda soberana de Rumanía y figura clave que, junto a su esposo, el rey Fernando I, contribuyó a la creación de la Gran Rumanía, visitaba los Estados Unidos de América. Aunque se trataba de una visita privada, esta trascendió los límites de un viaje personal convencional. La reina recibió una amplia cobertura mediática y su visita cosechó un éxito extraordinario entre la opinión pública estadounidense, lo que contribuyó a situar a Rumanía en el mapa mental de la geopolítica internacional.