La transición al euro podría convertirse en el nuevo proyecto del país, declaró recientemente el gobernador del Banco Nacional de Rumanía, Mugur Isărescu, añadiendo que esto ocurriría después de que Rumanía se uniera a la OCDE, redujera su importante déficit fiscal y tuviera una economía equilibrada.
El leu sigue depreciándose frente a otras monedas mundiales.
La acería de Galați (sureste de Rumanía) está sintiendo de lleno los efectos de la crisis general de la industria europea de alto consumo energético.
Los rumanos y los turistas extranjeros que visitan Rumanía se interesan cada vez más por la cultura.
El 1 de julio llega con nuevas subidas de precios para los rumanos.
La inflación en mayo cayó al 5,12% desde el 5,9% en abril, el nivel más bajo de los últimos tres años.
Los empleados del sector público consideran insuficientes los aumentos salariales prometidos por el Gobierno rumano.