Los soberanos de Rumanía sentían pasión por la caza, pero también la consideraban una obligación de su época. Las partidas de caza eran eventos privados, pero se convertían en públicos por su simbolismo y por los actos relacionados con ella.
El Castillo de Peles ha sido inscrito en una clasificación de los lugares más bellos del mundo, recientemente realizada por el Portal Buzzfeed