Las relaciones entre rumanos y otomanos se remontan a medio milenio. Desde la segunda mitad del siglo XIV hasta la segunda mitad del siglo XIX, el territorio rumano se encontró, en mayor o menor medida, bajo la influencia otomana
En Rumanía, cada año alrededor del 14 de octubre, cuando se celebra la festividad de Santa Parascheva, la ciudad de Iași se convierte en el mayor centro de peregrinación del país y uno de los más grandes de Europa.
Los concilios cristianos del primer milenio de nuestra era fueron los que establecieron los dogmas del cristianismo. Son acontecimientos emblemáticos para todos los cultos, comunidades e iglesias cristianas y estuvieron representados por artistas que pintaron en las paredes de los monasterios rumanos.