En la edición de hoy de la Miscelánea hablaremos de un símbolo tradicional de Rumanía que ha evolucionado con los tiempos: el mărțișor. Hablaremos no solo de su historia, sino de cómo esta tradición se ha transformado en un fenómeno contemporáneo que combina arte, moda, comercio y nuevas formas de expresión digital.
En 2002, Marinel Bejan comenzó a trabajar para el negocio familiar, una pastelería con laboratorio en Craiova, ya que su madre era pastelera de profesión, y este año compite por el título de «Maestro Mundial del Chocolate» para Europa del Este.
Por primera vez, la capital de Rumanía tiene un mapa centralizado dedicado exclusivamente a sus museos y casas memoriales. Un instrumento esencial, tanto en formato impreso como digital, que acerca el patrimonio cultural de la ciudad al gran público.