El juego con chocolate en la final mundial del World Chocolate Masters
En 2002, Marinel Bejan comenzó a trabajar para el negocio familiar, una pastelería con laboratorio en Craiova, ya que su madre era pastelera de profesión, y este año compite por el título de «Maestro Mundial del Chocolate» para Europa del Este.
Ana-Maria Cononovici, 13.01.2026, 12:48
Hablamos del rumano Marinel Bejan, originario de Craiova. Tras 25 años de actividad, en los que se encargó de la contabilidad básica de la confitería familiar, fue repartidor, se ocupó de la limpieza, pero siempre con la mirada puesta en el laboratorio, nuestro invitado considera que aún quedan cosas por descubrir.
Con el tiempo, ha creado su propia marca de chocolate, jugando con todo tipo de aromas de los granos de cacao. México, Ecuador y Nueva Guinea son los tipos de cacao que Marinel Bejan ha elegido para crear su propio chocolate. De México, el toque ácido y floral; de Ecuador, el caramelo; y de Nueva Guinea, el toque amaderado y ahumado, según nos ha descrito Marinel Bejan:
«Como notas principales, descubrimos desde el primer momento una ligera acidez y unos sabores delicados y florales, luego sentimos ligeramente unas notas de avellanas silvestres, de caramelo, y al final sentimos, en mi opinión, un aroma a tabaco o a humo. En cuanto a la textura, ¡todo el chocolate que utilizamos es el más fino del mundo!».
Hemos descubierto que la finura del chocolate se mide con unos dispositivos especiales que evalúan su granulación interna, el cacao en polvo, el azúcar y la manteca de cacao.
Durante dos décadas, la final mundial del World Chocolate Masters ha reunido a los chefs y artesanos chocolateros más talentosos de todo el mundo. El World Chocolate Masters se celebra cada cuatro años y designa al chocolatero más dotado a nivel mundial. Y como Rumanía no tiene una escuela de chocolateros y esta profesión no figura en el nomenclátor de oficios, Marinel Bejan competirá este año por Europa del Este.
La selección tuvo lugar en marzo de 2024, siete personas se inscribieron en la preselección y solo cuatro participaron. Marinel Bejan nos ha contado lo siguiente sobre el concurso para el título de «Maestro Mundial del Chocolate» para Europa del Este:
«Cuatro personas participaron en el concurso, que se celebró en Belgrado. Eso fue en la preselección. Tras la finalización de todas las pruebas, solo una persona pasó a la final del World Chocolate Masters. Hay zonas del mundo en las que se agrupan varios países, como Europa del Este, los Países Bajos, junto con Luxemburgo y Bélgica, Italia va sola, Francia va sola, los países con tradición van solos a las preselecciones, y luego una sola persona pasa a la final. Solo seremos 15 personas en octubre, en Bélgica».
Marinel Bejan también ha explicado:
«Cuando se celebró la preselección en Belgrado, todos los países recibieron una invitación: desde Hungría hasta Bulgaria, Rumanía, Serbia, Croacia, Montenegro, Bosnia y Grecia. Y en cada país, los interesados tuvieron la oportunidad de inscribirse. Yo tuve competidores de Bulgaria, Grecia, un compañero de Rumanía, otro de Serbia y poco más. En lo que respecta al entrenamiento, es algo que lleva años, no te puedes preparar en un año. El entrenamiento intensivo y los preparativos estrictos para el concurso duran varios meses, durante los cuales ultimamos las recetas, todos los proyectos y el diseño de todos los productos que queremos presentar. Este concurso es bastante complejo, no se centra en un solo aspecto, en la creatividad, en la innovación, en el lado artístico, sino que se necesita un poco de cada uno. Creo que puedo lograrlo todo, pero, más allá de eso, antes de llegar al concurso, a la final, necesito un equipo que me apoye y me asesore. Necesito la experiencia de otras personas que hayan participado en concursos de prestigio, necesito un arquitecto o un diseñador, porque en el último reglamento se hace hincapié en la innovación, pero también en el contraste entre lo moderno y lo clásico, y se nos pone como ejemplo la ciudad de Amberes, en Bélgica, donde se celebra la final, que es una ciudad de las artes, pero también de los contrastes».
Y como cada edición tiene un tema para el concurso, Marinel Bejan nos ha contado cómo aborda el tema de este año:
«El tema es ¨Play and taste¨ (¨Jugar y saborear¨). Cada vez que se han establecido los temas, nos han dado la oportunidad de jugar con nuestra imaginación y con todo lo que significa la originalidad. Partir de algo muy banal y, a partir de ahí, innovar, crear cosas nuevas, sabores nuevos y técnicas nuevas. Una de las condiciones esenciales es utilizar ingredientes locales, aportar la influencia nacional y local al concurso, y creo que todos los participantes lo harán. Yo aún no me he decidido, todavía no estoy pensando en los ingredientes, pero sí en un concepto. Por suerte, tenemos un montón de cosas originales, específicas de Oltenia o de Rumanía. Hay tanta variedad de productos nacionales que podría incorporar a mis postres que no creo que me resulte muy difícil elegir algo. En la preselección, por ejemplo, utilicé limoncillo, lo planté y lo cuidé, utilicé ingredientes locales: fresas frescas, porque era temporada, algunas especias, menta. Porque en la preselección había otras reglas y otro tema. Allí tuvimos que jugar un poco con la parte artística. Ahora que ha cambiado, tengo que inspirarme también en la arquitectura local o rumana».
En el concurso también existe la prueba de escultura en chocolate, en la que en la final de 2022 se utilizaron toneladas de chocolate. Le deseamos mucho éxito a Marinel Bejan y estamos deseando ver sus creaciones en octubre de este año en la final mundial del World Chocolate Masters.
Versión en español: Monica Tarău