Pasar demasiado tiempo en el mundo digital conlleva riesgos como la ansiedad y la depresión, así como peligros relacionados con las estafas en línea. La situación es aún más preocupante si se tiene en cuenta que, como revela un estudio realizado el año pasado, en Rumania los niños comienzan a usar las redes sociales a partir de los cinco años.