Después de casi una semana de grandes protestas, que empezaron la tarde del 15 de diciembre de 1989, el 22 de diciembre el régimen de Nicolae Ceaușescu ya no existía. Pocos después de las 12 del mediodía, el dictador, su esposa y algunos allegados huyeron en helicóptero desde el edificio del Comité Central del Partido Comunista Rumano, sede del poder durante 45 años.