Un estudio reciente (Índice de Bienestar de los Empleados) muestra que, en 2025, los rumanos estarán motivados principalmente por el sentido y los resultados de su trabajo, y no solo por el salario. Al mismo tiempo, la falta de reconocimiento, la presión de los plazos y el desequilibrio entre la vida profesional y la personal siguen siendo las principales fuentes de estrés y riesgo de agotamiento para los empleados.