El alcalde de Bucarest fue puesto bajo control judicial y el de Timișoara perdió definitivamente su juicio contra la Agencia Nacional de Integridad ante el Tribunal Supremo.
A partir de 1948, tras eliminar el último obstáculo que representaba el rey Miguel I, el régimen del partido comunista se dedicó a transformar Rumanía en un Estado socialista. Esto supuso también un cambio en el estudio de la historia, que se convirtió en una de las ciencias sociales y humanas más politizadas.
La así llamada «Mineriada», la marcha de los mineros a Bucarest, que tuvo lugar en junio de 1990, vuelve a estar en el punto de mira de los fiscales rumanos.