Alcaldes con problemas judiciales
El alcalde de Bucarest fue puesto bajo control judicial y el de Timișoara perdió definitivamente su juicio contra la Agencia Nacional de Integridad ante el Tribunal Supremo.
Corina Cristea, 19.06.2026, 10:50
Nuevos golpes a la imagen de la clase política rumana, en un momento en que los partidos llevan más de un mes buscando una nueva fórmula gubernamental tras la caída del Ejecutivo de Bolojan mediante una moción de censura. El alcalde general de Bucarest y vicepresidente primero del PNL, Ciprian Ciucu, considerado la mano derecha del líder liberal Ilie Bolojan, fue puesto el jueves bajo control judicial por los fiscales de la Dirección Nacional Anticorrupción (DNA) por presunto soborno electoral. Fue interrogado durante más de tres horas por la DNA y, al salir, declaró que es inocente y que no renunciará a su mandato como alcalde de Bucarest. Las acusaciones de la DNA se refieren a hechos ocurridos cuando Ciprian Ciucu dirigía una alcaldía de sector de la capital. El expediente fue separado de otra causa relacionada con la investigación de un caso de corrupción en la Oficina Nacional de Juegos de Azar.
Según la Dirección Nacional Anticorrupción (DNA), durante la campaña electoral de 2025, Ciprian Ciucu habría recibido de dos empresarios beneficios indebidos consistentes en servicios de publicidad y asesoramiento electoral, a cambio de la emisión de una autorización y de un certificado urbanístico para un proyecto inmobiliario. Cercano a Ilie Bolojan, Ciprian Ciucu figura entre los dirigentes liberales que rechazan el regreso al Gobierno junto a los socialdemócratas. Su situación judicial se produce apenas unos días antes de un congreso decisivo, en el que la dirección del PNL pretende expulsar del partido al primer ministro designado, Adrian Veștea, y a sus partidarios, favorables a una alianza con el PSD. Asimismo, en ese congreso, según reveló el europarlamentario del PNL, Gheorghe Falcă, estaba prevista una modificación de estatuto del partido para que Ciprian Ciucu se convirtiera en el único vicepresidente primero de esta formación política.
La jornada del jueves, complicada para la corriente política de derecha, concluyó también en los tribunales, donde el presidente de la USR y alcalde de Timișoara, Dominic Fritz, perdió de forma definitiva el juicio contra la Agencia Nacional de Integridad (ANI) ante el Tribunal Supremo de Casación y Justicia. El Alto Tribunal rechazó el recurso administrativo presentado por el líder de la USR y mantuvo el informe de la ANI, que constataba la existencia de un conflicto de intereses en 2020. Según dicho informe, tras convertirse en alcalde, Dominic Fritz aprobó un expediente para la modificación de un Plan Urbanístico General (PUZ), que posteriormente remitió al Consejo Local para su aprobación. La documentación técnica había sido elaborada por la empresa de un concejal local de la USR, quien además había prestado dinero al entonces candidato Dominic Fritz durante la campaña electoral. Esta sentencia implica directamente la prohibición de ocupar cargos públicos electivos durante un período de tres años tras la finalización de su actual mandato como alcalde.
Inmediatamente tras conocerse el veredicto, Dominic Fritz calificó la decisión de ejecución política encubierta y anunció que recurrirá la sentencia del Tribunal Supremo ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Los representantes de la USR, partido que, asimismo, ha anunciado que no votará a favor del gabinete de Adrian Veștea, consideran que «la sanción se produce en un contexto que plantea dudas sobre su imparcialidad, tras años en los que la USR ha defendido la eliminación de las pensiones especiales, incluidas las de los magistrados, y tras adoptar posturas políticas que han afectado a los intereses del sistema político tradicional».
Versión en español: Brigitta Pană