Las energías renovables en Rumanía están ganando terreno cada vez más, y el país puede convertirse en un referente europeo en energía verde. Por ello, los objetivos nacionales prevén el aumento de la capacidad fotovoltaica y eólica, pero para lograrlos se necesita un marco legislativo claro y funcional. En total, los prosumidores han invertido aproximadamente 2200 millones de euros, procedentes de sus propios recursos o préstamos bancarios, para producir su energía.