Desde Rumanía hacia el mundo: Rumanía, referente europeo en energía verde
Las energías renovables en Rumanía están ganando terreno cada vez más, y el país puede convertirse en un referente europeo en energía verde. Por ello, los objetivos nacionales prevén el aumento de la capacidad fotovoltaica y eólica, pero para lograrlos se necesita un marco legislativo claro y funcional. En total, los prosumidores han invertido aproximadamente 2200 millones de euros, procedentes de sus propios recursos o préstamos bancarios, para producir su energía.
Simona Sarbescu, 31.03.2026, 14:30
Rumanía tiene un gran potencial para las energías renovables (solar, eólica, hidroeléctrica, biomasa), respaldado por políticas de financiación como la iniciativa «Casa Verde» para reducir la dependencia de los combustibles fósiles. La energía hidroeléctrica predomina, pero la solar y la eólica están en auge, siendo Dobrogea una zona clave. Entre los retos se incluye la necesidad de modernizar la red eléctrica y la infraestructura.
La hidroeléctrica es la fuente más extendida, seguida del rápido desarrollo de parques fotovoltaicos y eólicos, especialmente en Dobrogea.
Las energías renovables en Rumanía están ganando terreno cada vez más, y el país puede convertirse en un referente europeo en energía verde. Por ello, los objetivos nacionales prevén el aumento de la capacidad fotovoltaica y eólica, pero para lograrlos se necesita un marco legislativo claro y funcional. Actualmente, los terrenos agrícolas fuera de las zonas urbanas pueden utilizarse para parques solares, pero esta normativa solo estará vigente hasta finales de este año.
Desde el punto de vista del potencial geográfico, Rumanía cuenta con condiciones naturales favorables, incluyendo recursos geotérmicos en el oeste del país (por ejemplo, Oradea, Beiuș).
En Rumania, la energía verde registra una rápida expansión en 2026, marcada por la superación de los 3000 MW en plantas fotovoltaicas conectadas a la red y más de 3300 MW instalados por prosumidores. Esto se convierte en un pilar clave de la seguridad energética, con inversiones masivas en soluciones de almacenamiento, nueva financiación a través de Casa Verde 2026 y proyectos eólicos/solares, con el objetivo de acelerar la transición hacia una economía descarbonizada.
Los programas gubernamentales (por ejemplo, Casa Verde) y los fondos europeos apoyan la transición, según Restart Energy.
El país aspira a alcanzar una cuota de energía renovable del 38% en los próximos años, con un gran potencial en biometano e hidrógeno, además de los nuevos recursos del Mar Negro.
Rumanía se acerca rápidamente a los 305.000 prosumidores, con un crecimiento exponencial en los últimos años. Detrás de estas cifras no solo hay inversiones, sino personas que han decidido recuperar el control sobre un coste esencial en sus vidas: el coste de la energía. Esta evolución ya ha comenzado a cambiar la estructura del mercado energético.
Las estimaciones indican que, para finales de 2026, Rumanía superará los 400.000 prosumidores. Esto ya no es una tendencia, sino una nueva realidad.
Entre los beneficios, la reducción de las facturas de energía, independencia energética, cero emisiones de carbono y aumento del valor de las propiedades, señala Restart Energy.
Desafíos: La necesidad de invertir en la red de transmisión y distribución para impulsar la energía renovable, según eficientaenergetica.adrem.ro.
Rumania aspira a convertirse en un polo regional en la producción de energía renovable, invirtiendo fuertemente en nuevas capacidades.
En los próximos cuatro años, Rumanía debe alcanzar una participación del 38% de recursos renovables en la matriz energética nacional, según el Plan Nacional Integrado de Energía y Cambio Climático. Esto implica aproximadamente 10 gigavatios de energía fotovoltaica y más de siete gigavatios de energía eólica, objetivos que requieren grandes inversiones, infraestructura moderna y legislación eficaz. Se han tomado medidas para desarrollar el sector, pero con un plazo limitado.
El Ministerio de Agricultura afirma que estos aspectos pueden regularse en el Parlamento y que, en el próximo periodo, se destinarán 26.000 hectáreas a la instalación de paneles fotovoltaicos.
Todos los datos muestran que el año pasado fue un año récord en inversiones en la producción de energía verde. Desde proyectos solares, eólicos y de almacenamiento hasta proyectos de prosumidores, todo ha avanzado. Es muy probable que el año 2026 supere a 2025 en términos de megavatios instalados, especialmente ahora que se empiezan a ver los frutos de las inversiones en parques eólicos. Lo más probable es que se supere la marca de 2000 MW de nueva capacidad en 2026. Junto con las inversiones en parques eólicos y solares, el almacenamiento atraerá cada vez más inversiones.
Rumanía es el único país de Europa donde los prosumidores reciben su dinero después de dos años. Aunque producen el 10% de la energía del país y abastecen a las comunidades locales, la legislación actual favorece a los proveedores, permitiéndoles aplazar los pagos a los prosumidores durante 24 meses.
Si bien representa un claro ejemplo de solidaridad energética, el sistema actual no reduce las facturas de los consumidores, sino que funciona como un préstamo sin intereses ofrecido a los proveedores de energía durante 24 meses.
Los prosumidores reducen las importaciones, estabilizan las redes locales y generan una clara ventaja para el sistema energético, mediante la producción distribuida en cientos de miles de puntos, sin grandes costes de transporte, desgaste ni pérdidas tecnológicas.
Rumanía se acerca rápidamente a los 305.000 prosumidores, con un crecimiento exponencial en los últimos años. Detrás de estas cifras no solo hay inversiones, sino personas que han decidido recuperar el control sobre un coste esencial en sus vidas: el coste de la energía. Esta evolución ya ha comenzado a cambiar la estructura del mercado energético.
Las estimaciones indican que, para finales de 2026, Rumanía superará los 400.000 prosumidores. Esto ya no es una tendencia, sino una nueva realidad.
El prosumismo se ha convertido en la solución más rápida y accesible para reducir los costes energéticos, en un contexto donde los precios solo pueden subir. Instalar un sistema fotovoltaico no es muy complicado.
En Europa, millones de ciudadanos ya han dado este paso. El contexto geopolítico actual no hace sino acelerar esta transformación en Rumanía, donde existe un enorme recurso gratuito: el sol.
Otra señal importante proviene del sector del almacenamiento de energía. En la práctica, los prosumidores contribuyen directamente a la estabilidad del sistema energético.